Cobertura médica en Reino Unido

12/12/2012

Como estudiante universitaria europea en el Reino Unido, todos los trámites burocráticos están siendo muy sencillos. No obstante voy a escribir este post como una pequeña guía de los pasos que he ido siguiendo para pedir cita con el médico de cabecera (GP general practitioner) y conseguir recetas de tiras reactivas e insulinas, ya que por sencillo que sea el papeleo el funcionamiento del NHS –equivalente a la Seguridad Social– es diferente.

De las primeras cosas que hice al instalarme en el Reino Unido fue ir al centro de salud. El centro de salud esta dentro del campus universitario, e ir formaba pare del programa de bienvenida. Sólo tuve que presentar mi tarjeta universitaria, y rellenar un formulario con mis datos personales, y al poco me llego a casa una carta con mi número del NHS. En unos meses viene mi pareja, y tendrá que realizar estos trámites, así que actualizaré este apartado.

Es importante no confundir el número del NHS, que es sólo para el médico, con el National Insurance Number, que es algo así como el equivalente al DNI y que generalmente requieren para trabajar.

Con el número del NHS pedí cita en el centro de salud. El GP me hizo las pregunta pertinentes acerca del tratamiento de la diabetes tipo I y el hipotiroidismo, y me preguntó si quería trasladar mi expediente y asignarme un endocrino aquí en Reino Unido. Como no estoy muy segura de que sí el cambio implicaba perder el derecho a asistir al especialista en España -ahora que lo pienso parece un poco absurdo- dije que no. Supongo que siempre estoy a tiempo de cambiar de opinión.

Os recomiendo que antes de viajar os acerquéis a vuestra farmacia y comprobéis que los medicamentos que utilizáis están disponibles en el Reino Unido. De este modo, si no esta disponible la misma marca será mucho más fácil encontrar una equivalente y evitar malentendidos. De antemano os digo que Humalog, Lantus y las tiras OneTouchEasy están disponibles.

Finalmente el GP me proporcionó las recetas -prescriptions-. En la parte de atrás de cada receta hay una serie de opciones que recogen las diferentes condiciones por las que un paciente estaría exento del pago de medicamentos. Debemos marcar la casilla que dice que estamos en posesión de un Medical Exemption Certificate válido.

En la práctica no importa que no sea así, sólo marcamos la casilla, firmamos la receta, y si el farmacéutico nos pregunta le decimos que la tarjeta esta en trámite.

Un dato curioso es que el farmacéutico tiene que darnos todos los medicamentos que figuran en la receta al mismo tiempo. Por lo que sí tiene que encargar alguno de ellos, tendremos que esperar a que estén todos listos para poder pasar a recogerlos.

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Bueno, y ¿cómo tramitamos el Medical Exemption Certificate? Debemos pedir el formulario FP92A, o decir que queremos tramitar el Medical Exemption Certificate. Es en el centro de salud donde os podrán proporcionar ese documento, no en la farmacia. Os recomiendo que solicitéis el documento antes de vuestra primera cita con el médico, así podéis rellenarlo (sólo pide información básica acerca del domicilio y cosas así) y que vuestro doctor os lo firme durante la consulta. Luego podéis probar a ver si en el propio entro de salud os tramitan en envío, y sino enviarlo a la dirección postal que aparece en el formulario.

Yo lo solicite la semana pasada, y cuando llegue actualizare la entrada.

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En resumen, los pasos son:

    En España, consultar a nuestro farmacéutico y asegurarnos de que los medicamentos que utilizamos están disponibles en el Reino a unido, o averiguar su equivalente.
    Inscribirse en un centro de salud. Llevar el pasaporte (copia y original), y si es posible uno o dos documentos que acrediten nuestro domicilio.
    Una vez que os llegue la confirmación por correo postal a vuestro domicilio, pedir cita en el centro de salud. Aprovechar para solicitar un formulario para la exención del pago de medicamentos.
    A la primera cita médica es muy recomendable llevar un informe del médico anterior, los medicamentos que estamos utilizando, y el formulario listo para ser firmado por el doctor.
    En la anverso de la receta marcar la casilla correspondiente, -Medical Exemption- y firmarla. Y comprobar que las medicinas que nos han proporcionado son las adecuadas.

Mermelada de pomelo (realmente apta para diabéticos)

07/05/2012

Actualmente estoy viviendo en una casa con algunos árboles frutales: un pomelo y tres naranjos. ¡No sé cuántos kilos de fruta habrá dado cada uno, pero fue una auténtica locura! Con las naranjas no tuve problemas, me puse a repartir sacos entre los amigos y todos encantados de tomarse un zumito de naranja cada mañana a mi salud. Pero los pomelos son otra cosa, a casi nadie le gustan.

Yo que estoy acostumbrada a los sabores fuertes y sin endulzar tomaba zumo de pomelo por las mañanas. Ni de cera tiene tanta azúcar como el zúmo de naranja, y gracias al ejercicio físico que estaba realizando con regularidad podía tomarme un zumo cada mañana sin causarme una hiperglucemia ni tener que aumentar la insulina. Pero cuando ya estaba harta de zumo de pomelo aun quedaba más de medio árbol sin recoger… así que pensé ¡mermelada!

Estoy un poco harta de todos esos productos “light” y “aptos para diabéticos”. Yo me leo la etiqueta de los valores nutricionales de todos los productos que compro, y bueno, creo que la inmensa mayoría de los productos etiquetados como “light” y “aptos para diabéticos” sencillamente no lo son. Hace ya tiempo que me resigné a no comer mermelada, pero ahora tengo un montón de mermelada de pomelo y mermelada de naranja almacenada, y os garantizo que el contenido de hidratos de carbono es mínimo. Yo ni siquiera he tenido que incrementar la insulina para comer de la mermelada que yo misma produzco, eso sí, está fuertecita :)

La receta es la siguiente:

  • Me llevé un barreño de pomelos recién cogidos del árbol a la cocina, y los lavé.

  • Rallé la corteza de los pomelos, extrayendo 300 gr.

    • Cuidado de no coger la parte blanca, que es la más amarga.
    • Puse las cortezas a cocer, sin  prisa.

    • Le añadí unas cucharadas de aspartamo cuando quedaba poca agua, para que las rayaduras se endulzaran un poco.
    • Escurrí las cortezas, pues no quería que el agua azucarada formase parte de la mermelada final, y las reservé para mezclarlas más adelante.

  • Exprimí los pomelos, obteniendo casi 2 litros de zumo de pomelo.

    • Reservé el zumo de pomelo.
    • Reservé los cascos de los pomelos.

  • Cocí las cascaras en dos turnos en la olla rápida.

    • Esperé a que se enfriaran un poco.

    • Con una cuchara y un tenedor extraje la pulpa de los pomelos (2,5 kg).

    • Tiré las cáscaras vacías.
  • Trituré las pulpa de los pomelos, añadiendo zumo, y sin colarla para que no pierda fibra y se absorba más lentamente.

  • Calenté en una ollalos 2 litros de zumo de pomelo, los 300 gr de ralladura y los 2,5 kg de pulpa.
    • Añadir un clavo de olor, que es conservante.
    • Esperar a que reduzca, con cuidado de que no se queme, removiendo a fuego medio.
    • Añadir unas láminas de gelatina neutra y remover. Cuanta más gelatina más se parecerá en textura a las mermeladas comerciales.

    • Durante este proceso la mermelada adquiere un toque ácido, sobre todo con la naranja. El olor es tan penetrante que mientras preparaba la mermelada no podía probarla y corregir esta acidez. Al enfriarse y espesarse el sabor ácido se reduce bastante.
  • Al apagar el fuego se le añade edulcorante al gusto. Yo elegí aspartamo, que no puede calentarse porque pierde su poder endulzante, de ahí la precaución de apagar el fuego primero. Personalmente habría preferido Stevia, pero aun no sé dónde puedo conseguirlo en España.

Aunque conozcamos el edulcorante yo recomiendo revisar la etiqueta. En este caso, el aspartamo aporta 94 gr de hidratos de carbono a los 100 gr de producto. Yo usé cerca de 1/4 del bote, es decir, 25 gr; por lo que aporté aproximadamente 2,5 unidades de hidratos de carbono a la mermelada. Teniendo en cuenta la cantidad de mermelada que saqué, el aporte del edulcorante es insignificante.

¡El resultado ha sido excelente! ¡El año que viene vuelvo a hacer mermelada realmente apta para diabéticos!

¿Cómo conservarla? Mientras que la mayoría de personas recomiendan envasarla al vacío, y dicen que dura unos 6 meses. Pero estas mermeladas contienen azúcar, que es conservante, así que tenía mis dudas de si una mermelada sin azúcar envasada al vacío aguantaría igual. Hice la prueba y por ahora no se me han estropeado, pero yo prefiero congelarla en pequeños botes de cristal. Es neceario tener la precaución de no llenar el bote hasta el borde, pues al congelarse la mermelada aumenta de volumen y el bote estallaría. Con dejar un dedo de margen es suficiente, y así tenemos mermelada todo el año.

Soy novata en esto de las mermeladas, así que se agradece cualquier consejo o experiencia.

¡Si tenéis alguna duda acerca del proceso intentaré ayudaros!


Controles 15.03.2012 a 30.03.2012. (Con y sin) los pilares del control de la diabetes.

01/04/2012

Este año las alergias han comenzado bastante tarde, pero igualmente han comenzado. ¿Qué tiene la alergia que ver con el control de la diabetes? Que yo sepa directamente nada, pero indirectamente mucho.

Estaba saliendo a correr unos 20 minutos diarios, pero hace unos días que no puedo correr al aire libre a causa de mi alegria al polen de olivo y gramíneas. Así que de repente me vi sin ejercicio físico y con bastante estrés. Para colmo estuve de viaje, por lo que no tenía una rutina ni un control alimentario estricto que me ayudasen a retomar el control.

Así que recapitulando:

diabetes + estrés – deporte – dieta controlada – rutina = ¡caos!

¿Y qué hay acerca del estrés? ¿Es normal que se me suba a 500 y no consiga bajarmela ni con suplementos?

Mi endocrino me dijo “Puede pasar”. Por desgracia no me dijo ninguna solución mágica, y me dijo que yo había procedido casi correctamente al tratrame las hipoglucemias. ¿Qué hice?.

  1. En primer lugar comencé a beber mucha agua
  2. y mientras tanto pesé y me aseguré de haberme puesto todas las insulinas, y haberlo hecho correctamente.
  3. Como no encontré ningún error me suplementé con insulina rápida, y me controlé con frecuencia para ver el efecto del bolo de insulina rápida.
  4. Al ver que la insulina rápida no tenía apenas efecto tras una hora y media, (que es el periodo de máxima actuación de la ultrarápida), sino que la glucosa me seguía subiendo decidí tirar las insulinas por si se habían estropeado y perdido acción.
  5. Pero no me suplementé más, por miedo a provocarme una hipoglucemia. Pasadas cuatro horas del suplemento de insulina rápida vuelvo a suplementarme, y nada.
  6. En mi caso, siendo las 5 de la mañana pensé que tendría que acabar bajando, y me fui a dormir. ¡Este fue mi error! Podría haberme dado una hipoglucemia mientras dormía.
  7. En mi defensa diré que estaba agotada, y que me desperté a las 3 horas para comprobar cómo seguía todo.

Ah, sí, y ¿cómo evitar que la situación de estrés se vuelva a repetir? ¡Evitándola! Parece sencillo pero puede ser extremadamente difícil. Si no podemos evitar la situación de estrés al menos debemos intentar que el resto de pilares del control de la diabetes los llevamos bien: buena dieta, ejercicio regular, insulina y al ser posible regularidad en los horarios.

Tras este episodio decidí que tenía que volver a hacer ejercicio físico inminentemente. El 25 de marzo me apunto a un gimnasio, y la situación comienza a normalizarse radicalmente.

Este es un modo práctico de comprobar (en cuerpo ajeno para vosotr@s) como la diabetes tipo 1 requiere de insulina, y en igual medida ejercicio físico y control de la alimentación. ¡El cambio es absolutamente evidente!


Controles de 23.01.2012 a 31.01.2012

06/02/2012

Reduciendo la insulina lenta (Lantus) a mi nueva rutina de ejercicio físico diario y minimizar las hipoglucemias.

¿Qué pasa si dejo de hacer ejercicio físico dos días? ¡Pues hiperglucemias y volver a subir la dosis de insulina lenta! Así que es mejor ser constantes. ;) ¡Por ahora lo estoy siendo y noto los beneficios!


Lentejas con verduras sin grasas y contando los hidratos de carbono.

02/02/2012

Siguiendo con la cocina de invierno light me he puesto a hacer lentejas. Lentejas que a pesar de ser vegetarianas y no contener nada de grasa tienen muy muy buen aspecto, con un caldo muy sabroso y casi no se nota la ausencia de carne.

Los ingredientes para las lentejas son:

1 bote grande de lentejas / 400 gr. de lentejas cocidas / 6 u. H.C.
1 tomate
1 cebolla
1 zanahoria / Aprox. 2,5 u. H.C.
1 manojo de judías verdes / 1 u. H.C.
100 gr. de guisantes congelados / 1 u. H.C.
Laurel, pimentón, ajos y sal.

Así que el total para el estofado de lentejas es de 10,5 u. H.C, que proporcionaría 4 platos de 2,5. u.H.C. cada uno. Al igual que con el cocido de garbanzos, ahora voy a realizar una medición usando las medidas estándares con el cazo.
La teoría es la misma, un cazo escurrido vendría a contener 2 u. H.C.
Así que sirviendo un cazo por plato debería obtener cuatro platos de 2,5 u. H.C. cada uno y quedarme sin contenido en la olla.

Me ha vuelto a pasar lo mismo, tanta verdura hace que sea un estofado de lentejas light. Me ha salido un poco más de dos cazos por plato, es decir, todo el estofado de lentejas son 8 cazos aproximadamente. Así que en este estofado un cazo equivale a algo más de una unidad de hidratos de carbono. La próxima vez que haga la receta ya sé que proporciones debo seguir a la hora de servir la comida, y seleccionar el postre.

Un platazo de lentejas light con verduras de dos cazos como este, contiene 2,5 unidades de hidratos de carbono:


Cocido de garbanzos con verduras sin grasas y contando los hidratos de carbono.

31/01/2012

Anoche me dio por cocinar y preparé un cocido de garbanzos pensando en el control de hidratos de carbono y de grasas. El resultado ha sido estupendo, no sólo por lo rico que está, sino por los pocos hidratos de carbono y grasas que tiene (en comparación con otros cocidos de garbanzos) y todo lo que me ha cundido.

La verdad es que mientras iba cocinando no conté las unidades de hidratos de carbono que añadía, sino que lo he hecho con posterioridad, así que los cálculos no serán tan exactos como deberían pero creo qu ese ajustan bastante a la realidad.

Para los garbanzos utilicé:

1 bote pequeño de garbanzos / 200 gr de garbanzos cocidos / 3 u. H.C.
1 manojo de judías verdes / 1 u. H.C.
2 zanahorias / 1 u. H.C.
1 trozo de calabaza / 1 u. H.C.
4 pechugas de pollo / Sin aporte de H.C. Dos de ellas las he usado para croquetas, así que quedan otras dos para el cocido.

Resulta un guiso con 6 u. H.C. en total. Hay para cuatro platos, con 2 u. de H.C. cada uno.

Con parte del caldo que ha sobrado he cocido 4 u. H.C. de arroz. De este modo me es muy sencillo añadir 1 u. H.C. en arroz a cada plato de cocido de garbanzos de 2u. H.C.; obteniendo un plato completo con cereales, legumbres, verduras, carne y sin grasas de 3 u. H.C.

Para mi es muy sencillo servir dos platos y congelar otros dos, comprobando que las cantidades son similares, de manera que me aseguro que cada plato tiene 2 unidades de hidratos de carbono. ¿Pero qué pasa si en casa somos más, o cada uno come una cantidad diferente? Pues que preferiríamos calcular los hidratos de carbono conforme fuéramos sirviendo.

Por eso voy a aprovechar para realizar una comprobación usando medidas estándares. lo que será muy útil para el futuro ya que no siempre se tiene la oportunidad de contar los hidratos de carbono de esta forma. Vamos a utilizar el cazo y el vasito medidor.
En teoría, en un guiso más o menos equilibrado un cazo raso -importante lo de raso- vendría a contener 2 u. H.C.

Siguiendo esta pauta debería poder servir el cocido con el cazo en 4 veces, pero ya observo que hay mucha más cantidad, así que parece que se trata realmente de un cocido light y que la norma de “1 cazo = 2 u. H.C.” no se va a cumplir. Tiene mucha verdura, y las verduras por lo general tienen menos hidratos de carbono (un plato lleno de verduras suele corresponder a tan solo una unidad de hidratos de carbono), por lo que es normal que esta proporción baje. ¿Pero cuánto?

Midiendo el cocido en cazos me han salido casi 12 cazos (redondeando). Así que cada plato tiene dos cazos y dos unidades de hidratos de carbono. Como ya imaginaba en este cocido light cada cazo corresponde a una unidad de hidratos de carbono, en vez de a dos unidades como sería lo común.

Esta es la cantidad de dos cazos (justitos):

Y esta la cantidad de esos dos cacitos con caldo: :


Si a esto le sumamos una unidad de arroz:


Y ahora además media pechuga de pollo, para mí es más que suficiente:

Un plato de garbanzos con verduras, completo, variado, abundante y sano que contiene 3 unidades de hidratos de carbono.

Algunos estaréis pensando, ¡¿es que no hay una norma fácil y estable, una regla infalible?!
Hay muchas normas, y la estabilidad dependerá de la regularidad de nuestros hábitos. Si somos estrictos mirando etiquetas, pesando y calculando hidratos de carbonos la regla es infalible, pero normalmente nos cansamos de tanto calcular, o no tenemos tiempo.
Sin embargo la experiencia es un grado que nos permite calcular los hidratos de carbono bastante bien, sin tener que recurrir a la calculadora. Tened en cuenta que al final casi siempre cocinamos o comemos lo mismo, y le acabamos cogiendo el truco a las diferentes recetas y sus hidratos de carbono.
Claro que es muy recomendable -yo diría imprescindible- realizar estas mediciones de vez en cuando para refrescar la memoria, ya que midiendo siempre a ojo es muy probable que acabemos cometiendo errores sin siquiera darnos cuenta.


Medir los hidratos de carbono en raciones (o la tonta de las chirimoyas)

16/11/2011

Creo que los diabéticos a veces somos como máquinas de contar carbohidratos. Tras años de práctica ni siquiera necesitamos el peso para saber cuantas raciones de hidratos de carbono tiene una comida, claro que como comentábamos en el curso, el ojo se ensancha y es recomendable volver a pesar las comidas y comprobar que nuestros cálculos son correctos.

La verdad es que sin darme cuenta yo había dejado de contar carbohidratos. No es que sea extremadamente rigurosa -con este despiste mío es imposible-, pero ahora que he vuelto a tomar notas al cocinar y a pensar la cantidad de insulina en relación con las raciones de hidratos de carbono he mejorado muchísimo mi control.

Ayer hice lentejas, y medí las raciones de hidrato de carbono aproximadamente. El bote de lentejas de 400 gr. tenía casi una ración de hidratos de carbono (8 gr) a los 100 gr, por lo que van casi 4 raciones, más casi 4 raciones de patatas  y más dos zanahorias y una cebolla, vamos a decir que 8 raciones de hidratos de carbono (por los dos casis no estoy contando ni las zanahorias ni la cebolla) para todo el guiso completo; ya que el resto de ingredientes no tienen un valor significativo de hidratos de carbono.

Como somos dos en casa para mi es muy fácil esta forma de contar, ya que al servir el guiso dio para tres platos, así que sólo tengo que dividir el total de 8 raciones del guiso por 3; dando unas 3 raciones de hidratos de carbono por plato. Si fuéramos muchos los que comiéramos del mismo guiso probablemente sería mejor usar un vaso medidor, o calcular las raciones que caben por cazo.

El colorcillo ese tan insulso del caldo es por la falta de choricito y esas cositas ricas. ¡Son unas lentejas light para diabéticos güenos! (Y empáticos resignados compañeros diabéticos tipo 3) XD

Como mi objetivo es llegar a 5 raciones de hidratos de carbono me faltan 2 raciones, y ahora explico por qué eso de “la tonta de las chirimoyas”.

Comenzaron a gustarme las chirimoyas con 14 años o así, y con 15 años debuté, dejando de comer entre otras frutas uvas, higos y chirimoyas, creyéndolas prohibidas por su alto contenido en hidratos de carbono. Sin embargo el otro día me dije, “voy a comprar chirimoyas, y me las como aunque sea a plazos”. Según los apuntes en los que vienen referencias de los hidratos de carbono por cada alimento, 50 gr de chirimoya equivalen a una ración de hidratos de carbono. Pero según los apuntes, el peso de los alimentos es pelado y preparado… ¿están contando entonces esas pepitas que parecen piedras y deben pesar una barbaridad? No lo sé, pero hoy he hecho el experimento:

He cogido una chirimoya enorme, que pesaba 520 gr.

Pero por grande que sea, ¡imposible que esto sean 10 raciones de hidratos de carbono! De todos modos, tampoco me la iba a comer entera. Así que la partí, reservando una mitad (que me acabo de comer para merendar).

340 gr de chirimoya, de los cuales se ve que me comí 248 gr porque el resto era cáscara y pepitas.

Y aquí viene la cuestión. 250 gr (redondeando) de chirimoya, según los apuntes son 5 raciones de hidratos de carbono.

Y bueno, mi intención este almuerzo era demostrar que los apuntes de raciones de hidrato de carbono no son exactos, sobre todo en cuanto a fruta se refiere, porque el contenido de hidratos de carbono en la fruta varía dependiendo de su maduración y otros factores.

Almuerzo: 3 raciones de lentejas + 5 hipotéticas raciones de chirimoya.

Como yo estimo que realmente no deben ser más de 3 raciones estoy próxima a las 5 raciones que quiero tomar en el almuerzo, y me pongo la insulina de siempre, 5 unidades. Eso sí, antes de almorzar salí a hacer recados con la bicicleta, y estoy en 64 de glucosa; así que me pongo la insulina con la comida ya empezada.

Resumen:

Almuerzo: 5 raciones. Razonamiento: 3 raciones de lentejas + 5 hipotéticas raciones de chirimoya, que yo creo que en realidad son 3 raciones. Me pondría insulina entonces para 6 raciones, pero teniendo en cuenta que estoy baja y acabo de hacer ejercicio físico voy a suponer que son 5 raciones.

Insulina: 6 unidades de insulina ultrarápida Humalog.

Prepandrial: 64 (y vengo de hacer ejercicio físico)

Postpandrial: 85

Conclusiones:

El ejercicio físico me despista un poco, ya que puede que la tendencia a bajar de mi glucemia fuera mayor (aunque no creo porque ya no tenía insulina rápida en el cuerpo), así que creo que efectivamente he comido 6 raciones de hidratos de carbono. Esto deja 3 raciones para la chirimoya de 340 gr (pepitas y cáscara incluida), y con una regla de tres sencilla deduzco que 113 gr de chirimoya es una ración de hidratos de carbono.

Así que ahora que he comprobado que puedo comer chirimoyas me acabo de merendar los 180 gr restantes; que según mis cálculos es una ración y media de hidratos de carbono. No obstante, como pienso comer chirimoyas por los 10 años que creí no poder tomarlas, iré reajustando y afinando los cálculos. :)


En invierno: insulina + calefacción = Cuidado!

15/11/2011

Donde se debe guardar la insulina (que usamos en ese momento) en invierno?

Se acerca el invierno y comienza a hacer frío. Depende de donde vivas puede que ya hayas puesto la calefacción. Pues bien, hay que tener cuidado con las insulinas ya que la calefacción puede descomponerlas.

Las insulinas se ven afectadas negativamente por los cambios bruscos de temperatura y las exposiciones prolongadas a temperaturas inadecuadas, como puede ser el calor excesivo de la calefacción.

Sin embargo, guardar la insulina en la nevera y sacarla para cada puesta NO es una solución. Según nos dijeron en el curso de diabetes eso sería exponer a la insulina a cambios bruscos de temperatura. La insulina en el frigorífico para su conservación, pero no para almacenar la pluma que estemos usando.

Así que hay que dejarla en un lugar fresco, a temperatura constante. Yo siempre la llevó dentro del bolso junto al glucómetro, así que en mi caso la cuestión es donde ubicar el bolso dentro de casa. Si bien en verano lo colocaría en el salón, en invierno es el lugar más caldeado de la casa, así que lo dejo en la entrada, donde no llega la calefacción y está fresco.

Es importante proteger las insulinas del calor también en invierno, alejandolas de los focos de calefacción.


Controlando la glucemia en el ejercicio físico V

15/11/2011

Inspirada por el curso avanzado de diabetes, la rutina de ejercicio que compartía @mister77k hace unos días y el afán de superación que me lleva a intentar correr un poquito más tiempo y un poquito más rápido, hoy he salido a correr -en realidad acabo de llegar- 30 minutos a muy buen ritmo, aunque lamentablemente no he grabado la ruta con el GPS.

A las 6 de la tarde, con una glucemia de 141 he merendado 2 raciones de hidratos de carbono (40 gr de pan). Una hora más tarde, es decir, teniendo aún insulina rápida en el cuerpo, -pues su pico de acción máxima está entre los 30 – 160 minutos siguientes a la puesta- he salido a correr, y a la vuelta, 30 minutos después más 20 de ejercicios y estamentos tenía una glucemia perfecta; 102. Que bien sienta salir a correr con estos resultados!!!
Por cierto, que llevais encima cuando salís a hacer ejercicio físico? Queda pendiente para otro post!

¡Vale, fueron sólo 29 minutos! XD El reloj del glucómetro sigue estando mal, una hora adelantado.


Me despierto justa o con hipoglucemia.

15/10/2011

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Viajando con diabetes: conocer los edulcorantes naturales y artificiales.

18/06/2011

Si tienes diabetes –tipo I o tipo II– y vas a viajar a latinoamérica este artículo te ayudará a conocer algunos de los edulcorantes naturales y artificiales que se comercializan.

Stevia, Sabro, Splenda, azúcar light o azúcar de dieta eran las alternativas más comunes al azúcar durante mi estancia en Colombia, cuando pedía edulcorante o endulzante artificial.

Al principio no tenía ni idea de qué era cada producto, como tampoco me entendía el camarero cuando le pedía “sacarina” o “edulcorante”, así que sencillamente no tomaba azúcar, ni Stevia, ni Sabro, ni Splenada, ni azúcar light ni de dieta.

¡Qué complejo es el mundo de los edulcorantes alternativos al azúcar! Yo sólo había usado sacarina y aspartamo –en pastillas, líquido y polvo– y aunque conocía otros edulcorantes artificiales y naturales, sustituos del azúcar como fructosa, sucralosa, xilitol, sorbitol, ciclamato… no sabía demasiado acerca de ellos (excepto de la fructosa que la conoozco bien, y sé que aporta hidratos de carbono). Así que me tocó averiguar qué edulcorantes naturales y/o artificiales se comercializan en Colombia, y cuáles son aptos para diabéticos.

Sección de edulcorantes y endulzantes naturales y artificiales del Carrefour, Barranquilla, Colombia.

Stevia: La stevia o estevia es un edulcorante natural que endulza 250 veces más que el azúcar y es apto para diabéticos -según Wikipedia los glucósidos de esta especie, que son los que aportan el sabor, no afectan la concentración de glucosa en sangre-. Yo la encontré de la marca Aldy Stevia. Se comercializa en un envase grande, para casa, de color verde; y en sobres de un gramo.

Sabro: Probablemente el más popular, se usa en Colombia tanto como aquí la sacarina. Es 100% aspartamo y por tanto también es apto para diabéticos.

Splenda: Hay varios tipos de Splenda. El que yo encontré está compuesto por Dextrosa 95,8%, Maltodextrina 3% y Sucralosa 1,2%, y como se lee en el sobrecito, puede ser consumido por diabéticos. Pero atención porque existen otras versiones de Splenda mezclado con azúcar y con azúcar moreno.

Azúcar light: ¿Azúcar light? Para mi son dos conceptos antagónicos… Asocio “light” con ausencia de azúcares, sin embargo “light” sólo indica la presencia de menos calorías de las habituales. Azúcar light sigue siendo un término confuso, pero no es más que azúcar mezclada con un edulcorante, generalmente estevia. Es decir, contiene azúcar, y por tanto no es apto para diabéticos.

En el aeropuerto de Barranquilla me pedí un tinto (café sólo), y Stevia (o cualquier otro, pero pedí Stevia como edulcorante artificial apto para diabéticos). Me dijeron que sí, tomé el sobrecito con la forma habitual de los edulcorantes (menos contenido y más compacto que el sobre de azúcar), vertí medio en mi café y… sólo me hizo falta un sorbo para saber que ese mejunje llevaba azúcar.


Azúcar de dieta: Me la ofrecieron otras tantas veces… algunas veces me daban Sabro, Stevia, otras marcas con sacarina, aspartamo, stevia o sucralosa; otras veces me daban azúcar mezclada con alguna de las anteriores.

Así que siempre que me ofrecían azúcar light o azúcar de dieta yo pedía saber el nombre de la marca.

En algunas ocasiones no tenían opciones al azúcar, y yo misma les proporcionaba un par de sobres de stevia y les pedía que lo emplearan en mi jugo, explicándoles que soy diabética y no debo tomar azúcar. ¡Y siempre fueron amabilísimos!


Controlando la glucemia en el ejercicio físico IV

16/06/2011

El pasado 13 de junio decidí salir a patinar, a la misma hora del post anterior, las 8:00 PM; para que las condiciones fuesen las mismas… ¡No hay dos días iguales! Y a veces –casi siempre– es difícil establecer un patrón. No desisto, toda información es útil, y cada vez conozco mejor mi diabetes.

Antes de hacer ejercicio físico, al igual que antes de conducir me miro la glucosa. Siempre me controlo el azúcar antes de conducir.

85 mg/dL, me parece un poco baja, demasiado próximo a una posible hipoglucemia, así que me tomo un yogur (6,6 gr de hidratos de carbono), prácticamente segura de que la glucemia se mantendría o subiría un poquito.

15 minutos después de la ingesta me vuelvo a hacer un control. Para mi sorpresa 81 mg/dL. ¡Vaya!

Así que me tomo un zumito, mi eterno aliado de 24,6 gr de hidratos de carbono de absorción rápida. A los 15 minutos estoy en 135 gr/dL.

Pienso que debería haberme tomado sólo medio zumo, que con unos 12 gr de hidratos de carbono habría sido suficiente. Pero la verdad es que la hipoglucemia ya me estaba retrasando media hora. No quería perder más el tiempo, y temía que si me tomaba sólo medio zumo al controlarme siguiese estando baja, porque entonces habría tenido que cancelar el ejercicio.

Y una vez más sin suplemento de insulina, esta vez por motivos diferentes. No me pareció correcto inyectarme… quizás fue una reacción un poco irracional, cierto miedo a la hipoglucemia… pero si acababa de tener 81 gr/dL y me había tomado un zumo para subir la glucemia, ¿cómo me iba a poner ahora dos unidades de insulina rápida! Además, tenía previsto que el ejercicio esta vez fuese algo más largo.

Después de todo a las 8:00 PM comencé a patinar, –copio estadísticas de My Track para Android–, durante 30 minutos recorrí 5 km, a una velocidad promedio de 10 km/hora. A un ritmo normal en patines, que por cierto el perro apenas podía seguir ;)

Tras el ejercicio 199 gr/dL. Como esta glucemia es justo antes de la cena, y acabo de hacer ejercicio físico no me pongo suplemento, sólo 4 unidades de Humalog en la cena (bastante ligera por cierto) y listo.

Hoy quiero volver a ir a patinar… a ver que sucede :)


Controlando la glucemia en el ejercicio físico III

08/06/2011

Ayer salí a hacer ejercicio físico, tal como anuncié en el twitter de Histria 1857557 con 135 mg/dL, y sin extra de insulina.

Salí a correr sobre las 8:00 PM. El efecto de la insulina rápida del almuerzo ya había pasado, y de lenta no debía tener demasiado porque me la estoy poniendo en una única puesta a las 11:00 PM; y ahí está la clave de mi empecinamiento en creer que no necesito insulina para salir a correr, pero vamos por partes.

Al hacer ejercicio por las mañanas, antes de desayunar, ya había quedado claro que necesito un suplemento de insulina rápida, , por diferentes motivos que ya comentamos en el post anterior. Pero, ¿y por la tarde?. Me avenuro a salir a correr sin extra de insulina…

y tras 20 minutos éste es el resultado…

La conclusión es que necesito al menos 3 unidades de insulina rápida –Humalog– antes de realizar ejercicio, partiendo de la base de que no voy a ahcer ejerecicio justo después de una puesta de insulina/comer.

Sin embargo antes no necesitaba este suplemento de insulina. Recuerdo ir al gimnasio en ayunas con 80 mg/dL aprox. y una hora después continuar con una glucemia muy similar, el riesgo por aquel entonces era la hipoglucemia, no la hiperglucemia.

¿Por qué? Deduzco que por la variación de la insulina lenta. Por aquel enconces creo que aun no me ponía Lantus, sino otra insulina lenta cuyo nombre ya ni recuerdo; y lo que es seguro es que hacía dos puestas: una en el almuerzo y otra antes de dormir, porque con una sola no me alcanzaba. Sin embargo solía tener el problema de que se me solapase el efecto de ambas puestas de insulina, y tenía bastantes bajadas de azúcar. Recuerdo que no me aclaraba con la lenta… durante ese periodo comenzó a gestarse este proyecto, y a realizar las fotos que componen Acefalia.

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2011/01/21/ Controlando glucemia en el ejercicio físico

2011/06/02/ Controlando la glucemia en el ejercicio físico II


Controlando la glucemia en el ejercicio físico II

02/06/2011

Llevo más de tres meses sin escribir en el blog, los tres meses que he estado en Colombia. Y aunque durante estos tres meses se han dado situaciones que quiero dejar recogidas en el blog, no he tenido tiempo material para mantenerlo al día -en serio, ni un minuto-.

Tras este lapso de tiempo no sabía cómo empezar de nuevo, así que comienzo con una disculpa a quienes habéis entrado durante estos meses preguntándoos qué habrá pasado con Historia 1855757, y anunciando que tras este post publicaré los referentes al viaje intercontinental y mi estancia en Colombia.

Durante estos meses no he podido postear, ni salir a correr. Ayer ya tenía la glucemia bien regulada, –tras el viaje desde América del que hablaré más adelante– y salí a correr antes de desayunar, esta vez usando My Tracks para Android, que permita exportar la ruta a un KML.

Mi pauta de insulina actual –podéis comprobar que mi rutina cambia frecuentemente, y con ella las unidades de insulina– es la común cuando no estoy estresada y me alimento correctamente –situación no tan usual como debería, en fin–:

Humalog (rápida) 4 u / 6 u / 6 u

Lantus: 18 u (tras la cena)

Vamos allá

El día antes de salir a correr me puse 18 unidades de Lantus. Antes de salir a correr tenía 158 mg/dL, y me puse 3 unidades de Humalog sin comer nada, sólo para salir a correr.

Corrí poco más de 10 minutos, porque siendo el primer día tras tres meses de sedentarismo no quería hacer un sobreesfuerzo.

Tenéis todos los detalles en la ruta en archivo KML, que podéis abrir en Google Earth.

A pesar de haberme puesto el supolemento de rápida, y que esutve poco tiempo corriendo, dos horas depués del ejercicio físico, y aun en ayunas se me subió a 217 mg/dL.

Me ha extrañado bastante que incluso con suplemento la glucosa haya subido tanto. Me habría gustado salir hoy también a correr, para ver qué tal me iba, pero por lo pronto no he podido; si todo va bien, este domingo.

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2011/01/21/ Controlando glucemia en el ejercicio físico

2011/06/08/ Controlando la glucemia en el ejercicio físico III


Controlando la glucemia en el ejercicio físico

21/01/2011

Hoy he salido a correr, y como siempre he planificado la salida teniendo en cuenta las puestas de insulina y las glucemias, solo que esta vez también he registrado el ejercicio usando una aplicación para Android, Buddy Runner; y he pensado que sería interesante ir publicando todos estos datos, para tener un registro más completo en el que poder comprobar como afecta el ejercicio físico a las glucemias inmediatas y el control de la diabetes en general. Espero que sirva a todoas aquellos que estéis interesados en la diabetes y el ejercicio. Comenzamos…

Mi pauta de insulina actual es bastante más alta que de costumbre. No hago suficiente ejercicio y estoy muy estresada, y aunque coma con los H.C. justos, necesito más insulina.

Humalog (rápida) 4 u / 8 u / 8 u

Lantus: 20 u (a las 18h)

Vamos allá

Ayer 18h: 20 unidades de Lantus

Hoy 8:30h: Desayuno 40 gr de pan (tostadas con tomate + te) y 4 u. de Humalog (je, que me inyecto claro está)

Hoy 11:30: Glucosa 150 mg. Han pasado 3 horas desde la puesta de insulina rápida, por lo que ésta ya no tiene efecto. Han pasado 17 horas desde la puesta de la insulina lenta, que se supone debe durar unas 24 horas.

Hoy 11:30: Conecto el GPS y empiezo a correr. 15 minutos y 2 km (Puede pareceros poco, pero creo que es un nuevo record personal) Orgullosa y cansada me voy para casa.

Hoy 12:30: Me mido la glucosa y ha subido a 214 mg.

Supongo que no tenía suficiente insulina en el cuerpo. Nada de rápida, y poca lenta.

¿Entonces…?

La próxima vez que salga a correr antes de las 18h (puesta de la Lantus) debo considerar suplementarme con una o dos unidades de insulina rápida. Sin embargo, si salgo por la noche como hago habitualmente el suplemento de rápida no sería necesario puesto que tengo lenta actuando; pero eso ya lo iremos comprobando. :)


Un año usando la Cartera Frío

14/12/2010


Ver “Mantener fría la insulina”

La Cartera Frío es el sistema que suelo usar, tanto en la calle como en casa, para conservar la insulina a una temperatura óptima, y asegurarme de que no se echará a perder.

Ya llevo más de un año usando la Cartera Frío, y sólo puedo decir que ¡quiero otra más grande! (:

Es cierto que la cartera no es barata, pero para mi ha sido una inversión que sin duda vale la pena (y no, no me llevo comisión… lamentablemente XD). La verdad es que después de un año de traqueteo, dentro del bolso, mochila, en la playa y tras haberla pasado varias veces por la lavadora la funda exterior empieza a verse un poco vieja, pero enfriar, que es lo que importa, sigue enfriando perfectamente; y no he vuelto a tener un sólo problema con las insulinas a causa de un golpe de calor.

Al releer el primer post he corregido que no lo uso con Glucagón. Vi en MiDibaetes.cl que Marcelo lo usaba, y aunque con excepticismo porque es un medicamento que no quiero que se ponga malo bajo ningún concepto (imaginaos una situación de urgencia en la que necesitamos el glucagón y que éste no funcione correctamente…) confíe en el criterio de Marcelo y lo he transportado algunas veces en la Cartera Frío, y la verdad es que parece que conservaba bien su temperatura.

La cartera sigue enfriando bien. Sin embargo ahora puedo dejarla sumergida horas (una vez se me olvidó y la deje toda la noche en un vaso con agua), y su volumen máximo es inferior al de antes ya que caben sin problemas las dos plumas. ¿Esto quiere decir que probablemente la Cartera Frío acabe perdiendo su efecto?. La web oficial dice que debe durar de 12 a 18 por lo menos, e incluso más tiempo; y que no obstante “no dejará de funcionar de un día para otro, sino que tardará más en activarse”; lo importante, que los cristalitos que contiene tomen forma de gel.

Ah, y no he tenido problemas en el aeropuerto. Me han revisado las placas de hielo pero nunca la Cartera Frío. Aunque es imprescindible llevar el “informe médico para viajar con insulinas” para garantizar que nos dejarán pasar sin problemas.

Y ya os digo que, si bien la que tengo es muy cómoda para llevarla en el bolso, no descarto comprarme otra más grande para los viajes. Las placas de hielo van bien pero tienen algunos inconvenientes, sobre todo para mi que soy una despistada. Si viajo en hostales o albergues no puedo disponer de un congelador con comodidad a veces he olvidado la cartera en la nevera del hostal; o incluso no he podido congelarla de nuevo, o se me ha olvidado de primeras y me ha tocado improvisar con alimentos congelados del super…

Bueno, esto son un poco mis aventuras y divagaciones, pero creo que con una Cartera Frío grande no tendría estos problemas… lo mismo se la pido a los Reyes Magos…

Ver “Mantener fría la insulina”


Cambio de dosis de insulina para adaptarlas al ritmo del verano

16/08/2010

El verano, los desplazamientos y los cambios de hábitos, un año más me traen de cabeza.

He estado dos semanas de vacaciones en la Costa del Sol.Dos semanas intentando dar con la dosis correcta. No han sido unas semanas fáciles, ya explicaba en un post anterior que el cambio en mis rutina, no tener un día igual al otro, los excesos, y sobre todo me temo que el estrés (como sabéis, vacaciones no es sinónimo de relax) han sido factores determinantes en mi descontrol.

Hace un par de días llegué a casa de mi madre, a continuar con unas “vacaciones” tranquilas. Vacaciones porque reina la tranquilidad, y las comillas porque consisten en estar pegada al ordenador preparando la tesis… pero a lo que vamos, que es que las glucemias se me han controlado casi por arte de magia (a excepción de una hipoglucemia que luego os contaré). No son perfectas, pero son lógicas, explicables y por tanto controlables, los niveles de glucosa no oscilan tanto o casi nada de un control a otro.

Así que la dosis por ahora es:

Desayuno: 7 de Humalog

Comida: 6 de Humalog y 20 de Lantus

Cena: 5 de Lantus

Y suprimo ese suplemento de 4 unidades de insulina Lantus que me estaba poniendo antes de dormir.

Listado con todos los post referentes al verano 2010 (en proceso):

Controles de 01.08.2010 a 10.08.2010

Controles de 11.08.2010 a 16.08.2010


Acefalia improvisada

12/08/2010

Hace ya 4 años del proceso fotográfico Acefalia. Como sabéis, el proyecto se desarrolló durante tres meses y fue de gran utilidad para ayudarme a tomar conciencia de cómo la diabetes es parte de mi cuerpo y de mi día a día.

Bastante a menudo me planteo la posibilidad de reiniciar el proyecto, sobre todo en periodos de descontrol como en el que me hallo inmersa y que os contaba en la anterior entrada.

Con la idea de reanudar Acefalia más que presente, esta foto tomada durante una barbacoa en Nerja (Málaga) la semana pasada me ha parecido muy divertida.

Espero poder realizar la reestructuración del blog en los próximos meses, y con suerte contar con los medios técnicos y el tiempo (ganas no me faltan) para ampliar con una nueva iniciativa el proyecto Historia 1857557.


Informe médico para viajar con insulinas

11/05/2010

Para viajar en avión con las insulinas en el equipaje de mano es recomendable llevar un informe del médico, que justifique la necesidad de llevar a bordo insulinas, agujas, glucagón, etc. De este modo no deberíamos tener problemas en el control de seguridad, por muy estricto que fuera.

Por experiencia el personal del aeropuerto está acostumbrado, y la mayoría de las veces ni siquiera miran la insulina o el documento, pero en teoría es necesario. Yo casi siempre lo llevo e intento que la fecha sea relativamente reciente.

Así que aquí os dejo dos enlaces a GoogleDocs con el impreso que yo uso, en español y en inglés. Contienen el nombre, nacionalidad, dni, pasaporte, domicilio, tipo de diabetes y tratamiento (donde se detallan las insulinas y demás accesorios).

No olvideis personalizarlos (obvio, pero con las prisas del viaje al final siempre caigo en un despiste de esos), y pedirle a vuestro endocrino o médico de cabecera que os lo firme y selle.

Espero que os sea de utilidad, y si teneis algún modelo de informe mejor compartidlo! (:

Actualización (10 de diciembre de 2010)

He estado cogiendo varios vuelos este mes pasado (¡gracias Ryanair!) y quería actualizar un poco esta entrada con nuevas experiencias.

Curiosamente en el aeropuerto de Valencia me pararon en el control, no a causa de las insulinas, sino del pequeño bloque congelado para conservarlas en frío. Le mostré al personal de seguridad el informe y el documento de identidad y no tuve más problemas.

Respecto a la Cartera Frío, no he tenido ningún problema con ella en los aeropuertos, aunque es cierto que intento no llevarla llena de agua, sino un poco desinfladita, aunque supongo que no es necesario.


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