Retiran Lantus Optiset y la sustituyen por Lantus Solostar, pero la insulina es la misma.

08/05/2012

Hace tiempo que en Hisotria 1857557 hablábamos del nuevo diseño de algunas plumas de insulina (mayo de 2010) y más concretamente del cambio de la pluma Lantus Optiset por Lantus Solostar (diciembre de 2010), que es una pluma con mejor diseño.

Recientemente se está hablando mucho de las insulinas Lantus, ya que hay bastante confusión entre sus usuarios debido al cambio de formato y nombre de las plumas. Y es que el 15 de febrero de 2012 se anunció la “sustitución definitiva del antiguo dispositivo Optiset por el dispositivo SoloStar”.

Han cambiado la pluma, pero la insulina que contenía Lantus Optiset y que contiene Lantus SoloStar es la misma, y el uso de las plumas es muy similar, siendo más sencilla la pluma SoloStar. Si tenéis dudas al respecto no dudéis en ir a vuestro centro de salud, o consultar en vuestra farmacia, y adicionalmente podéis consultar el artículo referente al cambio de la pluma Lantus Optiset por Lantus Solostar (diciembre de 2010)

Las plumas de Lantus Optiset han dejado de fabricarse, pero seguirán distribuyéndose hasta fin de existencias. Esto puede generar algunas confusiones, por ejemplo que al médico no le aparezca la insulina Lantus Optiset en el programa informático cuando va a extendernos la receta, o que tengamos una receta de Lantus Optiset que no podamos validarla en la farmacia porque ya han agotado las existencias y sólo tienen Lantus Solostar. Por eso es importante recordar que…

Lantus Optiset y Lantus SoloStar contienen la misma insulina, el mismo precio, la misma cantidad, la misma proporción de unidades… pero diferente nombre y código a efectos administrativos (en lo que compete al médico y la farmacia)

Os adjunto el comunicado de SANOFI, que proporciona un número de teléfono gratuito 900 24 77 24 para cualquier consulta que tengáis al respecto.


Mermelada de pomelo (realmente apta para diabéticos)

07/05/2012

Actualmente estoy viviendo en una casa con algunos árboles frutales: un pomelo y tres naranjos. ¡No sé cuántos kilos de fruta habrá dado cada uno, pero fue una auténtica locura! Con las naranjas no tuve problemas, me puse a repartir sacos entre los amigos y todos encantados de tomarse un zumito de naranja cada mañana a mi salud. Pero los pomelos son otra cosa, a casi nadie le gustan.

Yo que estoy acostumbrada a los sabores fuertes y sin endulzar tomaba zumo de pomelo por las mañanas. Ni de cera tiene tanta azúcar como el zúmo de naranja, y gracias al ejercicio físico que estaba realizando con regularidad podía tomarme un zumo cada mañana sin causarme una hiperglucemia ni tener que aumentar la insulina. Pero cuando ya estaba harta de zumo de pomelo aun quedaba más de medio árbol sin recoger… así que pensé ¡mermelada!

Estoy un poco harta de todos esos productos “light” y “aptos para diabéticos”. Yo me leo la etiqueta de los valores nutricionales de todos los productos que compro, y bueno, creo que la inmensa mayoría de los productos etiquetados como “light” y “aptos para diabéticos” sencillamente no lo son. Hace ya tiempo que me resigné a no comer mermelada, pero ahora tengo un montón de mermelada de pomelo y mermelada de naranja almacenada, y os garantizo que el contenido de hidratos de carbono es mínimo. Yo ni siquiera he tenido que incrementar la insulina para comer de la mermelada que yo misma produzco, eso sí, está fuertecita :)

La receta es la siguiente:

  • Me llevé un barreño de pomelos recién cogidos del árbol a la cocina, y los lavé.

  • Rallé la corteza de los pomelos, extrayendo 300 gr.

    • Cuidado de no coger la parte blanca, que es la más amarga.
    • Puse las cortezas a cocer, sin  prisa.

    • Le añadí unas cucharadas de aspartamo cuando quedaba poca agua, para que las rayaduras se endulzaran un poco.
    • Escurrí las cortezas, pues no quería que el agua azucarada formase parte de la mermelada final, y las reservé para mezclarlas más adelante.

  • Exprimí los pomelos, obteniendo casi 2 litros de zumo de pomelo.

    • Reservé el zumo de pomelo.
    • Reservé los cascos de los pomelos.

  • Cocí las cascaras en dos turnos en la olla rápida.

    • Esperé a que se enfriaran un poco.

    • Con una cuchara y un tenedor extraje la pulpa de los pomelos (2,5 kg).

    • Tiré las cáscaras vacías.
  • Trituré las pulpa de los pomelos, añadiendo zumo, y sin colarla para que no pierda fibra y se absorba más lentamente.

  • Calenté en una ollalos 2 litros de zumo de pomelo, los 300 gr de ralladura y los 2,5 kg de pulpa.
    • Añadir un clavo de olor, que es conservante.
    • Esperar a que reduzca, con cuidado de que no se queme, removiendo a fuego medio.
    • Añadir unas láminas de gelatina neutra y remover. Cuanta más gelatina más se parecerá en textura a las mermeladas comerciales.

    • Durante este proceso la mermelada adquiere un toque ácido, sobre todo con la naranja. El olor es tan penetrante que mientras preparaba la mermelada no podía probarla y corregir esta acidez. Al enfriarse y espesarse el sabor ácido se reduce bastante.
  • Al apagar el fuego se le añade edulcorante al gusto. Yo elegí aspartamo, que no puede calentarse porque pierde su poder endulzante, de ahí la precaución de apagar el fuego primero. Personalmente habría preferido Stevia, pero aun no sé dónde puedo conseguirlo en España.

Aunque conozcamos el edulcorante yo recomiendo revisar la etiqueta. En este caso, el aspartamo aporta 94 gr de hidratos de carbono a los 100 gr de producto. Yo usé cerca de 1/4 del bote, es decir, 25 gr; por lo que aporté aproximadamente 2,5 unidades de hidratos de carbono a la mermelada. Teniendo en cuenta la cantidad de mermelada que saqué, el aporte del edulcorante es insignificante.

¡El resultado ha sido excelente! ¡El año que viene vuelvo a hacer mermelada realmente apta para diabéticos!

¿Cómo conservarla? Mientras que la mayoría de personas recomiendan envasarla al vacío, y dicen que dura unos 6 meses. Pero estas mermeladas contienen azúcar, que es conservante, así que tenía mis dudas de si una mermelada sin azúcar envasada al vacío aguantaría igual. Hice la prueba y por ahora no se me han estropeado, pero yo prefiero congelarla en pequeños botes de cristal. Es neceario tener la precaución de no llenar el bote hasta el borde, pues al congelarse la mermelada aumenta de volumen y el bote estallaría. Con dejar un dedo de margen es suficiente, y así tenemos mermelada todo el año.

Soy novata en esto de las mermeladas, así que se agradece cualquier consejo o experiencia.

¡Si tenéis alguna duda acerca del proceso intentaré ayudaros!


Controles 15.03.2012 a 30.03.2012. (Con y sin) los pilares del control de la diabetes.

01/04/2012

Este año las alergias han comenzado bastante tarde, pero igualmente han comenzado. ¿Qué tiene la alergia que ver con el control de la diabetes? Que yo sepa directamente nada, pero indirectamente mucho.

Estaba saliendo a correr unos 20 minutos diarios, pero hace unos días que no puedo correr al aire libre a causa de mi alegria al polen de olivo y gramíneas. Así que de repente me vi sin ejercicio físico y con bastante estrés. Para colmo estuve de viaje, por lo que no tenía una rutina ni un control alimentario estricto que me ayudasen a retomar el control.

Así que recapitulando:

diabetes + estrés – deporte – dieta controlada – rutina = ¡caos!

¿Y qué hay acerca del estrés? ¿Es normal que se me suba a 500 y no consiga bajarmela ni con suplementos?

Mi endocrino me dijo “Puede pasar”. Por desgracia no me dijo ninguna solución mágica, y me dijo que yo había procedido casi correctamente al tratrame las hipoglucemias. ¿Qué hice?.

  1. En primer lugar comencé a beber mucha agua
  2. y mientras tanto pesé y me aseguré de haberme puesto todas las insulinas, y haberlo hecho correctamente.
  3. Como no encontré ningún error me suplementé con insulina rápida, y me controlé con frecuencia para ver el efecto del bolo de insulina rápida.
  4. Al ver que la insulina rápida no tenía apenas efecto tras una hora y media, (que es el periodo de máxima actuación de la ultrarápida), sino que la glucosa me seguía subiendo decidí tirar las insulinas por si se habían estropeado y perdido acción.
  5. Pero no me suplementé más, por miedo a provocarme una hipoglucemia. Pasadas cuatro horas del suplemento de insulina rápida vuelvo a suplementarme, y nada.
  6. En mi caso, siendo las 5 de la mañana pensé que tendría que acabar bajando, y me fui a dormir. ¡Este fue mi error! Podría haberme dado una hipoglucemia mientras dormía.
  7. En mi defensa diré que estaba agotada, y que me desperté a las 3 horas para comprobar cómo seguía todo.

Ah, sí, y ¿cómo evitar que la situación de estrés se vuelva a repetir? ¡Evitándola! Parece sencillo pero puede ser extremadamente difícil. Si no podemos evitar la situación de estrés al menos debemos intentar que el resto de pilares del control de la diabetes los llevamos bien: buena dieta, ejercicio regular, insulina y al ser posible regularidad en los horarios.

Tras este episodio decidí que tenía que volver a hacer ejercicio físico inminentemente. El 25 de marzo me apunto a un gimnasio, y la situación comienza a normalizarse radicalmente.

Este es un modo práctico de comprobar (en cuerpo ajeno para vosotr@s) como la diabetes tipo 1 requiere de insulina, y en igual medida ejercicio físico y control de la alimentación. ¡El cambio es absolutamente evidente!


Controles de 23.01.2012 a 31.01.2012

06/02/2012

Reduciendo la insulina lenta (Lantus) a mi nueva rutina de ejercicio físico diario y minimizar las hipoglucemias.

¿Qué pasa si dejo de hacer ejercicio físico dos días? ¡Pues hiperglucemias y volver a subir la dosis de insulina lenta! Así que es mejor ser constantes. ;) ¡Por ahora lo estoy siendo y noto los beneficios!


Lentejas con verduras sin grasas y contando los hidratos de carbono.

02/02/2012

Siguiendo con la cocina de invierno light me he puesto a hacer lentejas. Lentejas que a pesar de ser vegetarianas y no contener nada de grasa tienen muy muy buen aspecto, con un caldo muy sabroso y casi no se nota la ausencia de carne.

Los ingredientes para las lentejas son:

1 bote grande de lentejas / 400 gr. de lentejas cocidas / 6 u. H.C.
1 tomate
1 cebolla
1 zanahoria / Aprox. 2,5 u. H.C.
1 manojo de judías verdes / 1 u. H.C.
100 gr. de guisantes congelados / 1 u. H.C.
Laurel, pimentón, ajos y sal.

Así que el total para el estofado de lentejas es de 10,5 u. H.C, que proporcionaría 4 platos de 2,5. u.H.C. cada uno. Al igual que con el cocido de garbanzos, ahora voy a realizar una medición usando las medidas estándares con el cazo.
La teoría es la misma, un cazo escurrido vendría a contener 2 u. H.C.
Así que sirviendo un cazo por plato debería obtener cuatro platos de 2,5 u. H.C. cada uno y quedarme sin contenido en la olla.

Me ha vuelto a pasar lo mismo, tanta verdura hace que sea un estofado de lentejas light. Me ha salido un poco más de dos cazos por plato, es decir, todo el estofado de lentejas son 8 cazos aproximadamente. Así que en este estofado un cazo equivale a algo más de una unidad de hidratos de carbono. La próxima vez que haga la receta ya sé que proporciones debo seguir a la hora de servir la comida, y seleccionar el postre.

Un platazo de lentejas light con verduras de dos cazos como este, contiene 2,5 unidades de hidratos de carbono:


Cocido de garbanzos con verduras sin grasas y contando los hidratos de carbono.

31/01/2012

Anoche me dio por cocinar y preparé un cocido de garbanzos pensando en el control de hidratos de carbono y de grasas. El resultado ha sido estupendo, no sólo por lo rico que está, sino por los pocos hidratos de carbono y grasas que tiene (en comparación con otros cocidos de garbanzos) y todo lo que me ha cundido.

La verdad es que mientras iba cocinando no conté las unidades de hidratos de carbono que añadía, sino que lo he hecho con posterioridad, así que los cálculos no serán tan exactos como deberían pero creo qu ese ajustan bastante a la realidad.

Para los garbanzos utilicé:

1 bote pequeño de garbanzos / 200 gr de garbanzos cocidos / 3 u. H.C.
1 manojo de judías verdes / 1 u. H.C.
2 zanahorias / 1 u. H.C.
1 trozo de calabaza / 1 u. H.C.
4 pechugas de pollo / Sin aporte de H.C. Dos de ellas las he usado para croquetas, así que quedan otras dos para el cocido.

Resulta un guiso con 6 u. H.C. en total. Hay para cuatro platos, con 2 u. de H.C. cada uno.

Con parte del caldo que ha sobrado he cocido 4 u. H.C. de arroz. De este modo me es muy sencillo añadir 1 u. H.C. en arroz a cada plato de cocido de garbanzos de 2u. H.C.; obteniendo un plato completo con cereales, legumbres, verduras, carne y sin grasas de 3 u. H.C.

Para mi es muy sencillo servir dos platos y congelar otros dos, comprobando que las cantidades son similares, de manera que me aseguro que cada plato tiene 2 unidades de hidratos de carbono. ¿Pero qué pasa si en casa somos más, o cada uno come una cantidad diferente? Pues que preferiríamos calcular los hidratos de carbono conforme fuéramos sirviendo.

Por eso voy a aprovechar para realizar una comprobación usando medidas estándares. lo que será muy útil para el futuro ya que no siempre se tiene la oportunidad de contar los hidratos de carbono de esta forma. Vamos a utilizar el cazo y el vasito medidor.
En teoría, en un guiso más o menos equilibrado un cazo raso -importante lo de raso- vendría a contener 2 u. H.C.

Siguiendo esta pauta debería poder servir el cocido con el cazo en 4 veces, pero ya observo que hay mucha más cantidad, así que parece que se trata realmente de un cocido light y que la norma de “1 cazo = 2 u. H.C.” no se va a cumplir. Tiene mucha verdura, y las verduras por lo general tienen menos hidratos de carbono (un plato lleno de verduras suele corresponder a tan solo una unidad de hidratos de carbono), por lo que es normal que esta proporción baje. ¿Pero cuánto?

Midiendo el cocido en cazos me han salido casi 12 cazos (redondeando). Así que cada plato tiene dos cazos y dos unidades de hidratos de carbono. Como ya imaginaba en este cocido light cada cazo corresponde a una unidad de hidratos de carbono, en vez de a dos unidades como sería lo común.

Esta es la cantidad de dos cazos (justitos):

Y esta la cantidad de esos dos cacitos con caldo: :


Si a esto le sumamos una unidad de arroz:


Y ahora además media pechuga de pollo, para mí es más que suficiente:

Un plato de garbanzos con verduras, completo, variado, abundante y sano que contiene 3 unidades de hidratos de carbono.

Algunos estaréis pensando, ¡¿es que no hay una norma fácil y estable, una regla infalible?!
Hay muchas normas, y la estabilidad dependerá de la regularidad de nuestros hábitos. Si somos estrictos mirando etiquetas, pesando y calculando hidratos de carbonos la regla es infalible, pero normalmente nos cansamos de tanto calcular, o no tenemos tiempo.
Sin embargo la experiencia es un grado que nos permite calcular los hidratos de carbono bastante bien, sin tener que recurrir a la calculadora. Tened en cuenta que al final casi siempre cocinamos o comemos lo mismo, y le acabamos cogiendo el truco a las diferentes recetas y sus hidratos de carbono.
Claro que es muy recomendable -yo diría imprescindible- realizar estas mediciones de vez en cuando para refrescar la memoria, ya que midiendo siempre a ojo es muy probable que acabemos cometiendo errores sin siquiera darnos cuenta.


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