Cobertura médica en Reino Unido

12/12/2012

Como estudiante universitaria europea en el Reino Unido, todos los trámites burocráticos están siendo muy sencillos. No obstante voy a escribir este post como una pequeña guía de los pasos que he ido siguiendo para pedir cita con el médico de cabecera (GP general practitioner) y conseguir recetas de tiras reactivas e insulinas, ya que por sencillo que sea el papeleo el funcionamiento del NHS –equivalente a la Seguridad Social– es diferente.

De las primeras cosas que hice al instalarme en el Reino Unido fue ir al centro de salud. El centro de salud esta dentro del campus universitario, e ir formaba pare del programa de bienvenida. Sólo tuve que presentar mi tarjeta universitaria, y rellenar un formulario con mis datos personales, y al poco me llego a casa una carta con mi número del NHS. En unos meses viene mi pareja, y tendrá que realizar estos trámites, así que actualizaré este apartado.

Es importante no confundir el número del NHS, que es sólo para el médico, con el National Insurance Number, que es algo así como el equivalente al DNI y que generalmente requieren para trabajar.

Con el número del NHS pedí cita en el centro de salud. El GP me hizo las pregunta pertinentes acerca del tratamiento de la diabetes tipo I y el hipotiroidismo, y me preguntó si quería trasladar mi expediente y asignarme un endocrino aquí en Reino Unido. Como no estoy muy segura de que sí el cambio implicaba perder el derecho a asistir al especialista en España -ahora que lo pienso parece un poco absurdo- dije que no. Supongo que siempre estoy a tiempo de cambiar de opinión.

Os recomiendo que antes de viajar os acerquéis a vuestra farmacia y comprobéis que los medicamentos que utilizáis están disponibles en el Reino Unido. De este modo, si no esta disponible la misma marca será mucho más fácil encontrar una equivalente y evitar malentendidos. De antemano os digo que Humalog, Lantus y las tiras OneTouchEasy están disponibles.

Finalmente el GP me proporcionó las recetas -prescriptions-. En la parte de atrás de cada receta hay una serie de opciones que recogen las diferentes condiciones por las que un paciente estaría exento del pago de medicamentos. Debemos marcar la casilla que dice que estamos en posesión de un Medical Exemption Certificate válido.

En la práctica no importa que no sea así, sólo marcamos la casilla, firmamos la receta, y si el farmacéutico nos pregunta le decimos que la tarjeta esta en trámite.

Un dato curioso es que el farmacéutico tiene que darnos todos los medicamentos que figuran en la receta al mismo tiempo. Por lo que sí tiene que encargar alguno de ellos, tendremos que esperar a que estén todos listos para poder pasar a recogerlos.

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Bueno, y ¿cómo tramitamos el Medical Exemption Certificate? Debemos pedir el formulario FP92A, o decir que queremos tramitar el Medical Exemption Certificate. Es en el centro de salud donde os podrán proporcionar ese documento, no en la farmacia. Os recomiendo que solicitéis el documento antes de vuestra primera cita con el médico, así podéis rellenarlo (sólo pide información básica acerca del domicilio y cosas así) y que vuestro doctor os lo firme durante la consulta. Luego podéis probar a ver si en el propio entro de salud os tramitan en envío, y sino enviarlo a la dirección postal que aparece en el formulario.

Yo lo solicite la semana pasada, y cuando llegue actualizare la entrada.

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En resumen, los pasos son:

    En España, consultar a nuestro farmacéutico y asegurarnos de que los medicamentos que utilizamos están disponibles en el Reino a unido, o averiguar su equivalente.
    Inscribirse en un centro de salud. Llevar el pasaporte (copia y original), y si es posible uno o dos documentos que acrediten nuestro domicilio.
    Una vez que os llegue la confirmación por correo postal a vuestro domicilio, pedir cita en el centro de salud. Aprovechar para solicitar un formulario para la exención del pago de medicamentos.
    A la primera cita médica es muy recomendable llevar un informe del médico anterior, los medicamentos que estamos utilizando, y el formulario listo para ser firmado por el doctor.
    En la anverso de la receta marcar la casilla correspondiente, -Medical Exemption- y firmarla. Y comprobar que las medicinas que nos han proporcionado son las adecuadas.

Retiran Lantus Optiset y la sustituyen por Lantus Solostar, pero la insulina es la misma.

08/05/2012

Hace tiempo que en Hisotria 1857557 hablábamos del nuevo diseño de algunas plumas de insulina (mayo de 2010) y más concretamente del cambio de la pluma Lantus Optiset por Lantus Solostar (diciembre de 2010), que es una pluma con mejor diseño.

Recientemente se está hablando mucho de las insulinas Lantus, ya que hay bastante confusión entre sus usuarios debido al cambio de formato y nombre de las plumas. Y es que el 15 de febrero de 2012 se anunció la “sustitución definitiva del antiguo dispositivo Optiset por el dispositivo SoloStar”.

Han cambiado la pluma, pero la insulina que contenía Lantus Optiset y que contiene Lantus SoloStar es la misma, y el uso de las plumas es muy similar, siendo más sencilla la pluma SoloStar. Si tenéis dudas al respecto no dudéis en ir a vuestro centro de salud, o consultar en vuestra farmacia, y adicionalmente podéis consultar el artículo referente al cambio de la pluma Lantus Optiset por Lantus Solostar (diciembre de 2010)

Las plumas de Lantus Optiset han dejado de fabricarse, pero seguirán distribuyéndose hasta fin de existencias. Esto puede generar algunas confusiones, por ejemplo que al médico no le aparezca la insulina Lantus Optiset en el programa informático cuando va a extendernos la receta, o que tengamos una receta de Lantus Optiset que no podamos validarla en la farmacia porque ya han agotado las existencias y sólo tienen Lantus Solostar. Por eso es importante recordar que…

Lantus Optiset y Lantus SoloStar contienen la misma insulina, el mismo precio, la misma cantidad, la misma proporción de unidades… pero diferente nombre y código a efectos administrativos (en lo que compete al médico y la farmacia)

Os adjunto el comunicado de SANOFI, que proporciona un número de teléfono gratuito 900 24 77 24 para cualquier consulta que tengáis al respecto.


Controles 15.03.2012 a 30.03.2012. (Con y sin) los pilares del control de la diabetes.

01/04/2012

Este año las alergias han comenzado bastante tarde, pero igualmente han comenzado. ¿Qué tiene la alergia que ver con el control de la diabetes? Que yo sepa directamente nada, pero indirectamente mucho.

Estaba saliendo a correr unos 20 minutos diarios, pero hace unos días que no puedo correr al aire libre a causa de mi alegria al polen de olivo y gramíneas. Así que de repente me vi sin ejercicio físico y con bastante estrés. Para colmo estuve de viaje, por lo que no tenía una rutina ni un control alimentario estricto que me ayudasen a retomar el control.

Así que recapitulando:

diabetes + estrés – deporte – dieta controlada – rutina = ¡caos!

¿Y qué hay acerca del estrés? ¿Es normal que se me suba a 500 y no consiga bajarmela ni con suplementos?

Mi endocrino me dijo “Puede pasar”. Por desgracia no me dijo ninguna solución mágica, y me dijo que yo había procedido casi correctamente al tratrame las hipoglucemias. ¿Qué hice?.

  1. En primer lugar comencé a beber mucha agua
  2. y mientras tanto pesé y me aseguré de haberme puesto todas las insulinas, y haberlo hecho correctamente.
  3. Como no encontré ningún error me suplementé con insulina rápida, y me controlé con frecuencia para ver el efecto del bolo de insulina rápida.
  4. Al ver que la insulina rápida no tenía apenas efecto tras una hora y media, (que es el periodo de máxima actuación de la ultrarápida), sino que la glucosa me seguía subiendo decidí tirar las insulinas por si se habían estropeado y perdido acción.
  5. Pero no me suplementé más, por miedo a provocarme una hipoglucemia. Pasadas cuatro horas del suplemento de insulina rápida vuelvo a suplementarme, y nada.
  6. En mi caso, siendo las 5 de la mañana pensé que tendría que acabar bajando, y me fui a dormir. ¡Este fue mi error! Podría haberme dado una hipoglucemia mientras dormía.
  7. En mi defensa diré que estaba agotada, y que me desperté a las 3 horas para comprobar cómo seguía todo.

Ah, sí, y ¿cómo evitar que la situación de estrés se vuelva a repetir? ¡Evitándola! Parece sencillo pero puede ser extremadamente difícil. Si no podemos evitar la situación de estrés al menos debemos intentar que el resto de pilares del control de la diabetes los llevamos bien: buena dieta, ejercicio regular, insulina y al ser posible regularidad en los horarios.

Tras este episodio decidí que tenía que volver a hacer ejercicio físico inminentemente. El 25 de marzo me apunto a un gimnasio, y la situación comienza a normalizarse radicalmente.

Este es un modo práctico de comprobar (en cuerpo ajeno para vosotr@s) como la diabetes tipo 1 requiere de insulina, y en igual medida ejercicio físico y control de la alimentación. ¡El cambio es absolutamente evidente!


Lentejas con verduras sin grasas y contando los hidratos de carbono.

02/02/2012

Siguiendo con la cocina de invierno light me he puesto a hacer lentejas. Lentejas que a pesar de ser vegetarianas y no contener nada de grasa tienen muy muy buen aspecto, con un caldo muy sabroso y casi no se nota la ausencia de carne.

Los ingredientes para las lentejas son:

1 bote grande de lentejas / 400 gr. de lentejas cocidas / 6 u. H.C.
1 tomate
1 cebolla
1 zanahoria / Aprox. 2,5 u. H.C.
1 manojo de judías verdes / 1 u. H.C.
100 gr. de guisantes congelados / 1 u. H.C.
Laurel, pimentón, ajos y sal.

Así que el total para el estofado de lentejas es de 10,5 u. H.C, que proporcionaría 4 platos de 2,5. u.H.C. cada uno. Al igual que con el cocido de garbanzos, ahora voy a realizar una medición usando las medidas estándares con el cazo.
La teoría es la misma, un cazo escurrido vendría a contener 2 u. H.C.
Así que sirviendo un cazo por plato debería obtener cuatro platos de 2,5 u. H.C. cada uno y quedarme sin contenido en la olla.

Me ha vuelto a pasar lo mismo, tanta verdura hace que sea un estofado de lentejas light. Me ha salido un poco más de dos cazos por plato, es decir, todo el estofado de lentejas son 8 cazos aproximadamente. Así que en este estofado un cazo equivale a algo más de una unidad de hidratos de carbono. La próxima vez que haga la receta ya sé que proporciones debo seguir a la hora de servir la comida, y seleccionar el postre.

Un platazo de lentejas light con verduras de dos cazos como este, contiene 2,5 unidades de hidratos de carbono:


Viajando con diabetes: conocer los edulcorantes naturales y artificiales.

18/06/2011

Si tienes diabetes –tipo I o tipo II– y vas a viajar a latinoamérica este artículo te ayudará a conocer algunos de los edulcorantes naturales y artificiales que se comercializan.

Stevia, Sabro, Splenda, azúcar light o azúcar de dieta eran las alternativas más comunes al azúcar durante mi estancia en Colombia, cuando pedía edulcorante o endulzante artificial.

Al principio no tenía ni idea de qué era cada producto, como tampoco me entendía el camarero cuando le pedía “sacarina” o “edulcorante”, así que sencillamente no tomaba azúcar, ni Stevia, ni Sabro, ni Splenada, ni azúcar light ni de dieta.

¡Qué complejo es el mundo de los edulcorantes alternativos al azúcar! Yo sólo había usado sacarina y aspartamo –en pastillas, líquido y polvo– y aunque conocía otros edulcorantes artificiales y naturales, sustituos del azúcar como fructosa, sucralosa, xilitol, sorbitol, ciclamato… no sabía demasiado acerca de ellos (excepto de la fructosa que la conoozco bien, y sé que aporta hidratos de carbono). Así que me tocó averiguar qué edulcorantes naturales y/o artificiales se comercializan en Colombia, y cuáles son aptos para diabéticos.

Sección de edulcorantes y endulzantes naturales y artificiales del Carrefour, Barranquilla, Colombia.

Stevia: La stevia o estevia es un edulcorante natural que endulza 250 veces más que el azúcar y es apto para diabéticos -según Wikipedia los glucósidos de esta especie, que son los que aportan el sabor, no afectan la concentración de glucosa en sangre-. Yo la encontré de la marca Aldy Stevia. Se comercializa en un envase grande, para casa, de color verde; y en sobres de un gramo.

Sabro: Probablemente el más popular, se usa en Colombia tanto como aquí la sacarina. Es 100% aspartamo y por tanto también es apto para diabéticos.

Splenda: Hay varios tipos de Splenda. El que yo encontré está compuesto por Dextrosa 95,8%, Maltodextrina 3% y Sucralosa 1,2%, y como se lee en el sobrecito, puede ser consumido por diabéticos. Pero atención porque existen otras versiones de Splenda mezclado con azúcar y con azúcar moreno.

Azúcar light: ¿Azúcar light? Para mi son dos conceptos antagónicos… Asocio “light” con ausencia de azúcares, sin embargo “light” sólo indica la presencia de menos calorías de las habituales. Azúcar light sigue siendo un término confuso, pero no es más que azúcar mezclada con un edulcorante, generalmente estevia. Es decir, contiene azúcar, y por tanto no es apto para diabéticos.

En el aeropuerto de Barranquilla me pedí un tinto (café sólo), y Stevia (o cualquier otro, pero pedí Stevia como edulcorante artificial apto para diabéticos). Me dijeron que sí, tomé el sobrecito con la forma habitual de los edulcorantes (menos contenido y más compacto que el sobre de azúcar), vertí medio en mi café y… sólo me hizo falta un sorbo para saber que ese mejunje llevaba azúcar.


Azúcar de dieta: Me la ofrecieron otras tantas veces… algunas veces me daban Sabro, Stevia, otras marcas con sacarina, aspartamo, stevia o sucralosa; otras veces me daban azúcar mezclada con alguna de las anteriores.

Así que siempre que me ofrecían azúcar light o azúcar de dieta yo pedía saber el nombre de la marca.

En algunas ocasiones no tenían opciones al azúcar, y yo misma les proporcionaba un par de sobres de stevia y les pedía que lo emplearan en mi jugo, explicándoles que soy diabética y no debo tomar azúcar. ¡Y siempre fueron amabilísimos!


Un año usando la Cartera Frío

14/12/2010


Ver “Mantener fría la insulina”

La Cartera Frío es el sistema que suelo usar, tanto en la calle como en casa, para conservar la insulina a una temperatura óptima, y asegurarme de que no se echará a perder.

Ya llevo más de un año usando la Cartera Frío, y sólo puedo decir que ¡quiero otra más grande! (:

Es cierto que la cartera no es barata, pero para mi ha sido una inversión que sin duda vale la pena (y no, no me llevo comisión… lamentablemente XD). La verdad es que después de un año de traqueteo, dentro del bolso, mochila, en la playa y tras haberla pasado varias veces por la lavadora la funda exterior empieza a verse un poco vieja, pero enfriar, que es lo que importa, sigue enfriando perfectamente; y no he vuelto a tener un sólo problema con las insulinas a causa de un golpe de calor.

Al releer el primer post he corregido que no lo uso con Glucagón. Vi en MiDibaetes.cl que Marcelo lo usaba, y aunque con excepticismo porque es un medicamento que no quiero que se ponga malo bajo ningún concepto (imaginaos una situación de urgencia en la que necesitamos el glucagón y que éste no funcione correctamente…) confíe en el criterio de Marcelo y lo he transportado algunas veces en la Cartera Frío, y la verdad es que parece que conservaba bien su temperatura.

La cartera sigue enfriando bien. Sin embargo ahora puedo dejarla sumergida horas (una vez se me olvidó y la deje toda la noche en un vaso con agua), y su volumen máximo es inferior al de antes ya que caben sin problemas las dos plumas. ¿Esto quiere decir que probablemente la Cartera Frío acabe perdiendo su efecto?. La web oficial dice que debe durar de 12 a 18 por lo menos, e incluso más tiempo; y que no obstante “no dejará de funcionar de un día para otro, sino que tardará más en activarse”; lo importante, que los cristalitos que contiene tomen forma de gel.

Ah, y no he tenido problemas en el aeropuerto. Me han revisado las placas de hielo pero nunca la Cartera Frío. Aunque es imprescindible llevar el “informe médico para viajar con insulinas” para garantizar que nos dejarán pasar sin problemas.

Y ya os digo que, si bien la que tengo es muy cómoda para llevarla en el bolso, no descarto comprarme otra más grande para los viajes. Las placas de hielo van bien pero tienen algunos inconvenientes, sobre todo para mi que soy una despistada. Si viajo en hostales o albergues no puedo disponer de un congelador con comodidad a veces he olvidado la cartera en la nevera del hostal; o incluso no he podido congelarla de nuevo, o se me ha olvidado de primeras y me ha tocado improvisar con alimentos congelados del super…

Bueno, esto son un poco mis aventuras y divagaciones, pero creo que con una Cartera Frío grande no tendría estos problemas… lo mismo se la pido a los Reyes Magos…

Ver “Mantener fría la insulina”


De Lantus OptiSet a Lantus SoloStar

10/12/2010


¡Por fin un rediseño de la pluma de Lantus! Era necesario, y desde mi punto de vista ha sido totalmente exitoso, ahora veremos por qué.

Pero antes aclarar que una obviedad quizás, y es que la insulina es la misma en todos los sentidos: el mismo tipo,la misma cantidad de insulina, la misma correspondencia unidades y mililitros, y el mismo calibre para las agujas (en la imagen se ve que uso una aguja diferente en cada, pero es sólo porque el centro de salud me ha dado esta vez una marca diferente y tengo las dos marcas mezcladas).

Los cambios y ventajas que he apreciado en la Lantus OptiSet, ahora Lantus SoloStar  son:

  • Como podéis apreciar en las imágenes, en la nueva pluma se ve claramente cuantas unidades hemos seleccionado, mientras que en la anterior podía ser un poco confuso. Ahora la parte posterior de la pluma sobresale de un modo mucho más evidente al ir añadiendo unidades, y los números son considerablemente más grandes facilitando la lectura.

  • ¿Veis las flechitas que en la pluma antigua nos indican el sentido en el que debemos girar el botón para seleccionas las unidades? Pues con Lantus Optiset podemos girar la rueda para aumentar el número de unidades, pero también para retroceder; acción que no permitía la anterior pluma. Puede parecer una estupidez, pero es mucho más cómodo. Si quiero ponerme 20 unidades y me paso en la selección y marco 22, sólo tengo que volver un par de clics hacia atrás, mientras que antes tenía que volver a darle toda la vuelta.
  • La antigua Lantus sólo permitía inyectar hasta 40 unidades de una vez, mientras que la Lantus Optiset permite hasta 80 unidades.

  • ¿Veis esas rayitas que hay entre los números pares? ¡Sí! La pluma Lantus Optiset por fin permite poner unidades impares. Yo la verdad es que no me acostumbro, y aún pienso sólo en números pares.
A modo de conclusión, valorando el positivo aunque tardío rediseño de las plumas Lantus, y pensando también en algunas deficiencias que tienen los glucómetros de diversas marcas y el diseño del estuche (bonitos pero poco funcionales)…
¿es que no han sido diseñados por diseñadores diabéticos?

Como diseñadora, y como paciente, señalo la falta: Sanofi AventisLillyJohnson & Johnson… si hacéis productos para diabéticos, ¡contratad profesionales diabéticos!

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