Hipoglucemia nocturna, ¿por qué?

07/02/2014

Anoche me puse la insulina lenta a las 22:30, con una glucemia de 112 mg. Para mi sorpresa, una hora y media más tarde, a las 00:00 tenía 50 mg.

Tomé 2 unidades de hidratos de carbono, pensando en ponerme en 150 mg, pero luego tomé otras dos unidades. No sabría explicar 100% por qué tomé tantos hidratos, creo que pensé que era rara esa hipoglucemia y preferí prevenir. Me miré al poco y estaba en 100 mg, así que volví a dormir.

Si todo hubiera acabado ahí, pensaría que se trataba de una hipoglucemia normal. Pero en torno a las 5 de la mañana bajó otra vez a 60 mg, y volví a tomar dos unidades de hidratos de carbono. Me he despertado a las 8 de la mañana con 102 mg.

Así que resumiendo, me acuesto con 112 mg, y me despierto con 102 mg, pero entre medias he tenido dos hipoglucemias y 6 unidades de hidratos de carbono.

OnTrack Diabetes Logbook

¿Qué ha pasado? 

La primera bajada pensé que se debía a que no tomé recena, aunque la glucemia tan baja me pareció sospechosa y por eso tomé más hidratos.

Estaba pensando que tiendo a tenerla baja después de la cena, y he pensado en hacer ajustes en la insulina. Pero 6 unidades son demasiadas. Así que para saber qué ha podido pasar, me tengo que preguntar ¿qué ha tenido mi día de extraordinario?. ¡Y bingo!

He estado resfriada, y ha estado haciendo un viento terrible, así que durante un par de semanas he tenido un estilo de vida bastante sedentario. Ayer fue el primer día en al menos dos semanas que cogía la bicicleta. Es decir, primer ejercicio medio en un buen tiempo.

9:30 :: 15 minutos para ir al trabajo.

13:30 ::  20 minutos (cuesta arriba) para volver del trabajo.

14:30 :: 10 minutos para ir al centro de la ciudad.

17:00 :: 15 minutos (cuesta arriba) para volver del centro.

Como quien no quiere la cosa, una hora en bicicleta. Ahí está la explicación de la bajada. No sé si tendrá algo que ver con la subida al medio día, por ahora lo dejo ahí.

¿Se volverá a repetir?

Sí, y no. No es tan sencillo.

Sí, porque si dejo de hacer ejercicio y vuelvo a coger la bicicleta, esa noche es probable que tenga bajadas y se repita lo que me pasó anoche.

No, porque si continúo cogiendo la bicicleta, mi cuerpo se irá acostumbrando y ya no será un hecho extraordinario, sino parte de mi rutina. Quizás tenga que disminuir mínimamente la insulina rápida de la cena y quizás la lenta de la noche también, todo irá en función de la actividad física que realice, pero no necesariamente.

El primer día que salí a correr tuve una hipoglucemia nocturna bastante grande. Así que al día siguiente eliminé completamente la insulina nocturna, con un resultado perfecto, ni hipo ni hiper. Continué corriendo regularmente, y a los pocos días volví a necesitar la lenta de la noche. Los misterios de la diabetes. 

¿Alguien puede aportar una explicación más científica? ¿Alguna experiencia similar?


Cocinar calculando hidratos de carbono

06/02/2014

Calcular los hidratos de carbono en la comida puede ser una de las tareas más difíciles de realizar con éxito en el control de la diabetes. Sin embargo, es imprescindible saber cuántos hidratos de carbono vamos a ingerir para ajustar la dosis de insulina.

Cocinar y a la vez contar hidratos puede ser difícil, sobretodo si no tenéis un sistema que os funcione. Así que voy a compartir el mío, por si os puede servir de referencia, ¡y me encantaría saber cómo lo hacéis vosotros!.

Mientras se cocina sólo es necesario un peso de cocina, libreta y bolígrafo. ¿No es tan difícil verdad? Más tarde haremos las cuentas, y necesitaremos una tabla con las referencias de hidratos de carbono en los alimentos y también una calculadora para hacer las cuentas, pero por ahora nos olvidamos de eso para que no nos moleste al cocinar.

Anoche preparé lentejas, ensalada y hummus; así que vamos a ver cómo lo hice para estos tres platos.

Lentejas

Pues lo primero, pongo la olla en el fuego con agua. Cojo las lentejas, y en vez de echarlas directamente a la olla, las peso primero. Estoy usando 81 gramos de lentejas, 80 para redondear.

Lentejas: 80 gr. Anoto esto mismo en un papel, y a la olla con las lentejas.

2014-02-05 18.10.3180 gramos de lentejas.

Ahora las patatas. Selecciono las patatas que quiero echar, las pelo y las peso. 280 gramos de patatas. Las corto, a la olla con ellas, y apunto

Patatas: 280 gr.

2014-02-05 18.14.27

Lo mismo con las zanahorias.

Zanahorias: 150 gr

2014-02-05 18.17.46

Espinacas: 215 gramos. ¡Anotado!

2014-02-05 18.27.44

230 gramos de cebolla a los que se me olvidó echarle una foto. Y laurel, pimentón, chorizo, tomate y sal que no peso porque apenas aportan hidratos de carbono.

2014-02-05 18.26.20

Hasta ahora todo normal. Lo único que hemos hecho es apuntar las cantidades de comida que hemos añadido a la olla. Y mientras se va cocinando, vamos a comenzar las matemáticas.

Por ahora tenemos:

lentejas: 80 gramos

patatas: 280 gramos

zanahorias: 155 gramos

cebolla: 230 gramos

espinacas: 200 gramos

Y ahora queremos saber cuántos hidratos de carbono hay en cada alimento.

Así que ahora voy a la lista, y veo que las lentejas tienen una unidad de hidratos de carbono a los 20 gramos, las patatas a los 50 gramos, las zanahorias y cebollas a los 150 gramos, y como las espinacas son congeladas, voy a leerlo en la etiqueta, que dice que es una unidad a los 200 gr.

2014-02-05 18.27.06

Así que la cuenta es la siguiente:

lentejas: 80 gramos / 20 gramos =

patatas: 280 gramos / 50 gramos =

zanahorias: 155 gramos / 150 gramos =

cebolla: 230 gramos / 150 gramos =

espinacas: 200 gramos / 200 gramos =

2014-02-05 18.31.41

Así que el guiso de lentejas tiene, en total, 13 unidades de hidratos de carbono.

Ahora viene la parte más complicada, que es repartir. Yo he pesado todo el guiso, que pesa 1,7 kg (bastante caldo).

Así que 1,7 kg son 13 unidades. Así que (1,7/13=) 130 gr del guiso de lentejas equivale a una unidad.

Así que cuando lo sirvo intento coger un poco de todo, caldo, lentejas, patatas, zanahorias, etc. para que la cuenta sea lo más exacta posible. Aun así, es aproximado en este caso.

Hummus

En el caso del hummus es más sencillo y exacto.

Zanahorias a la báscula, 100 gramos (apuntados)

2014-02-05 18.35.03

Reseteo la báscula, y añado apio (30 gramos apuntados)

2014-02-05 18.36.31

Y 100 gramos de hummus.2014-02-05 18.39.14 2014-02-05 18.39.38

Según los valores nutricionales, 100 gramos de hummus equivalen a una unidad de hidratos de carbono.

2014-02-05 18.40.47

 

Así que tenemos:

Zanahoria: 100 gr / 150 = 1 (más o menos)

Apio: 33 gr / 300 = 0 (se lo ponemos a la zanahoria para que llegue a una unidad)

Pimiento rojo: 70 / 300 = 0 (para completar la unidad de la zanahoria)

Hummus: 110/100 = 1

Así que un total de dos unidades. Esto, junto con una barriga de muesli (1 unidad) ha sido mi cena. Antes de cenar tenía 98, me he puesto 3 unidades, y dos horas después tenía 102.

También preparé una ensalada para el día siguiente, que sólo tiene una unidad, así que complementaré con un plátano (dos unidades).

2014-02-05 19.03.45

Y así se queda la cocina después de la sesión.

2014-02-05 19.10.19
He llegado a la conclusión de que es importante conservar las notas con el valor nutricional de la comida hasta que la acabemos (si congelo, pego el papel al tupper y apunto los hidratos de carbono). El motivo es tan sencillo como que luego no me acuerdo.

En el caso de las lentejas, por ejemplo, es útil saber que lentejas, zanahorias y patatas aportan todos los hidratos de carbono. Y que pocas patatas tienen mucho aporte. Por lo tanto si nos servimos una ración en la que caen todas las patatas, o ninguna deberemos tenerlo en cuenta.



Mermelada de pomelo (realmente apta para diabéticos)

07/05/2012

Actualmente estoy viviendo en una casa con algunos árboles frutales: un pomelo y tres naranjos. ¡No sé cuántos kilos de fruta habrá dado cada uno, pero fue una auténtica locura! Con las naranjas no tuve problemas, me puse a repartir sacos entre los amigos y todos encantados de tomarse un zumito de naranja cada mañana a mi salud. Pero los pomelos son otra cosa, a casi nadie le gustan.

Yo que estoy acostumbrada a los sabores fuertes y sin endulzar tomaba zumo de pomelo por las mañanas. Ni de cera tiene tanta azúcar como el zúmo de naranja, y gracias al ejercicio físico que estaba realizando con regularidad podía tomarme un zumo cada mañana sin causarme una hiperglucemia ni tener que aumentar la insulina. Pero cuando ya estaba harta de zumo de pomelo aun quedaba más de medio árbol sin recoger… así que pensé ¡mermelada!

Estoy un poco harta de todos esos productos “light” y “aptos para diabéticos”. Yo me leo la etiqueta de los valores nutricionales de todos los productos que compro, y bueno, creo que la inmensa mayoría de los productos etiquetados como “light” y “aptos para diabéticos” sencillamente no lo son. Hace ya tiempo que me resigné a no comer mermelada, pero ahora tengo un montón de mermelada de pomelo y mermelada de naranja almacenada, y os garantizo que el contenido de hidratos de carbono es mínimo. Yo ni siquiera he tenido que incrementar la insulina para comer de la mermelada que yo misma produzco, eso sí, está fuertecita :)

La receta es la siguiente:

  • Me llevé un barreño de pomelos recién cogidos del árbol a la cocina, y los lavé.

  • Rallé la corteza de los pomelos, extrayendo 300 gr.

    • Cuidado de no coger la parte blanca, que es la más amarga.
    • Puse las cortezas a cocer, sin  prisa.

    • Le añadí unas cucharadas de aspartamo cuando quedaba poca agua, para que las rayaduras se endulzaran un poco.
    • Escurrí las cortezas, pues no quería que el agua azucarada formase parte de la mermelada final, y las reservé para mezclarlas más adelante.

  • Exprimí los pomelos, obteniendo casi 2 litros de zumo de pomelo.

    • Reservé el zumo de pomelo.
    • Reservé los cascos de los pomelos.

  • Cocí las cascaras en dos turnos en la olla rápida.

    • Esperé a que se enfriaran un poco.

    • Con una cuchara y un tenedor extraje la pulpa de los pomelos (2,5 kg).

    • Tiré las cáscaras vacías.
  • Trituré las pulpa de los pomelos, añadiendo zumo, y sin colarla para que no pierda fibra y se absorba más lentamente.

  • Calenté en una ollalos 2 litros de zumo de pomelo, los 300 gr de ralladura y los 2,5 kg de pulpa.
    • Añadir un clavo de olor, que es conservante.
    • Esperar a que reduzca, con cuidado de que no se queme, removiendo a fuego medio.
    • Añadir unas láminas de gelatina neutra y remover. Cuanta más gelatina más se parecerá en textura a las mermeladas comerciales.

    • Durante este proceso la mermelada adquiere un toque ácido, sobre todo con la naranja. El olor es tan penetrante que mientras preparaba la mermelada no podía probarla y corregir esta acidez. Al enfriarse y espesarse el sabor ácido se reduce bastante.
  • Al apagar el fuego se le añade edulcorante al gusto. Yo elegí aspartamo, que no puede calentarse porque pierde su poder endulzante, de ahí la precaución de apagar el fuego primero. Personalmente habría preferido Stevia, pero aun no sé dónde puedo conseguirlo en España.

Aunque conozcamos el edulcorante yo recomiendo revisar la etiqueta. En este caso, el aspartamo aporta 94 gr de hidratos de carbono a los 100 gr de producto. Yo usé cerca de 1/4 del bote, es decir, 25 gr; por lo que aporté aproximadamente 2,5 unidades de hidratos de carbono a la mermelada. Teniendo en cuenta la cantidad de mermelada que saqué, el aporte del edulcorante es insignificante.

¡El resultado ha sido excelente! ¡El año que viene vuelvo a hacer mermelada realmente apta para diabéticos!

¿Cómo conservarla? Mientras que la mayoría de personas recomiendan envasarla al vacío, y dicen que dura unos 6 meses. Pero estas mermeladas contienen azúcar, que es conservante, así que tenía mis dudas de si una mermelada sin azúcar envasada al vacío aguantaría igual. Hice la prueba y por ahora no se me han estropeado, pero yo prefiero congelarla en pequeños botes de cristal. Es neceario tener la precaución de no llenar el bote hasta el borde, pues al congelarse la mermelada aumenta de volumen y el bote estallaría. Con dejar un dedo de margen es suficiente, y así tenemos mermelada todo el año.

Soy novata en esto de las mermeladas, así que se agradece cualquier consejo o experiencia.

¡Si tenéis alguna duda acerca del proceso intentaré ayudaros!


Lentejas con verduras sin grasas y contando los hidratos de carbono.

02/02/2012

Siguiendo con la cocina de invierno light me he puesto a hacer lentejas. Lentejas que a pesar de ser vegetarianas y no contener nada de grasa tienen muy muy buen aspecto, con un caldo muy sabroso y casi no se nota la ausencia de carne.

Los ingredientes para las lentejas son:

1 bote grande de lentejas / 400 gr. de lentejas cocidas / 6 u. H.C.
1 tomate
1 cebolla
1 zanahoria / Aprox. 2,5 u. H.C.
1 manojo de judías verdes / 1 u. H.C.
100 gr. de guisantes congelados / 1 u. H.C.
Laurel, pimentón, ajos y sal.

Así que el total para el estofado de lentejas es de 10,5 u. H.C, que proporcionaría 4 platos de 2,5. u.H.C. cada uno. Al igual que con el cocido de garbanzos, ahora voy a realizar una medición usando las medidas estándares con el cazo.
La teoría es la misma, un cazo escurrido vendría a contener 2 u. H.C.
Así que sirviendo un cazo por plato debería obtener cuatro platos de 2,5 u. H.C. cada uno y quedarme sin contenido en la olla.

Me ha vuelto a pasar lo mismo, tanta verdura hace que sea un estofado de lentejas light. Me ha salido un poco más de dos cazos por plato, es decir, todo el estofado de lentejas son 8 cazos aproximadamente. Así que en este estofado un cazo equivale a algo más de una unidad de hidratos de carbono. La próxima vez que haga la receta ya sé que proporciones debo seguir a la hora de servir la comida, y seleccionar el postre.

Un platazo de lentejas light con verduras de dos cazos como este, contiene 2,5 unidades de hidratos de carbono:


Cocido de garbanzos con verduras sin grasas y contando los hidratos de carbono.

31/01/2012

Anoche me dio por cocinar y preparé un cocido de garbanzos pensando en el control de hidratos de carbono y de grasas. El resultado ha sido estupendo, no sólo por lo rico que está, sino por los pocos hidratos de carbono y grasas que tiene (en comparación con otros cocidos de garbanzos) y todo lo que me ha cundido.

La verdad es que mientras iba cocinando no conté las unidades de hidratos de carbono que añadía, sino que lo he hecho con posterioridad, así que los cálculos no serán tan exactos como deberían pero creo qu ese ajustan bastante a la realidad.

Para los garbanzos utilicé:

1 bote pequeño de garbanzos / 200 gr de garbanzos cocidos / 3 u. H.C.
1 manojo de judías verdes / 1 u. H.C.
2 zanahorias / 1 u. H.C.
1 trozo de calabaza / 1 u. H.C.
4 pechugas de pollo / Sin aporte de H.C. Dos de ellas las he usado para croquetas, así que quedan otras dos para el cocido.

Resulta un guiso con 6 u. H.C. en total. Hay para cuatro platos, con 2 u. de H.C. cada uno.

Con parte del caldo que ha sobrado he cocido 4 u. H.C. de arroz. De este modo me es muy sencillo añadir 1 u. H.C. en arroz a cada plato de cocido de garbanzos de 2u. H.C.; obteniendo un plato completo con cereales, legumbres, verduras, carne y sin grasas de 3 u. H.C.

Para mi es muy sencillo servir dos platos y congelar otros dos, comprobando que las cantidades son similares, de manera que me aseguro que cada plato tiene 2 unidades de hidratos de carbono. ¿Pero qué pasa si en casa somos más, o cada uno come una cantidad diferente? Pues que preferiríamos calcular los hidratos de carbono conforme fuéramos sirviendo.

Por eso voy a aprovechar para realizar una comprobación usando medidas estándares. lo que será muy útil para el futuro ya que no siempre se tiene la oportunidad de contar los hidratos de carbono de esta forma. Vamos a utilizar el cazo y el vasito medidor.
En teoría, en un guiso más o menos equilibrado un cazo raso -importante lo de raso- vendría a contener 2 u. H.C.

Siguiendo esta pauta debería poder servir el cocido con el cazo en 4 veces, pero ya observo que hay mucha más cantidad, así que parece que se trata realmente de un cocido light y que la norma de “1 cazo = 2 u. H.C.” no se va a cumplir. Tiene mucha verdura, y las verduras por lo general tienen menos hidratos de carbono (un plato lleno de verduras suele corresponder a tan solo una unidad de hidratos de carbono), por lo que es normal que esta proporción baje. ¿Pero cuánto?

Midiendo el cocido en cazos me han salido casi 12 cazos (redondeando). Así que cada plato tiene dos cazos y dos unidades de hidratos de carbono. Como ya imaginaba en este cocido light cada cazo corresponde a una unidad de hidratos de carbono, en vez de a dos unidades como sería lo común.

Esta es la cantidad de dos cazos (justitos):

Y esta la cantidad de esos dos cacitos con caldo: :


Si a esto le sumamos una unidad de arroz:


Y ahora además media pechuga de pollo, para mí es más que suficiente:

Un plato de garbanzos con verduras, completo, variado, abundante y sano que contiene 3 unidades de hidratos de carbono.

Algunos estaréis pensando, ¡¿es que no hay una norma fácil y estable, una regla infalible?!
Hay muchas normas, y la estabilidad dependerá de la regularidad de nuestros hábitos. Si somos estrictos mirando etiquetas, pesando y calculando hidratos de carbonos la regla es infalible, pero normalmente nos cansamos de tanto calcular, o no tenemos tiempo.
Sin embargo la experiencia es un grado que nos permite calcular los hidratos de carbono bastante bien, sin tener que recurrir a la calculadora. Tened en cuenta que al final casi siempre cocinamos o comemos lo mismo, y le acabamos cogiendo el truco a las diferentes recetas y sus hidratos de carbono.
Claro que es muy recomendable -yo diría imprescindible- realizar estas mediciones de vez en cuando para refrescar la memoria, ya que midiendo siempre a ojo es muy probable que acabemos cometiendo errores sin siquiera darnos cuenta.


Medir los hidratos de carbono en raciones (o la tonta de las chirimoyas)

16/11/2011

Creo que los diabéticos a veces somos como máquinas de contar carbohidratos. Tras años de práctica ni siquiera necesitamos el peso para saber cuantas raciones de hidratos de carbono tiene una comida, claro que como comentábamos en el curso, el ojo se ensancha y es recomendable volver a pesar las comidas y comprobar que nuestros cálculos son correctos.

La verdad es que sin darme cuenta yo había dejado de contar carbohidratos. No es que sea extremadamente rigurosa -con este despiste mío es imposible-, pero ahora que he vuelto a tomar notas al cocinar y a pensar la cantidad de insulina en relación con las raciones de hidratos de carbono he mejorado muchísimo mi control.

Ayer hice lentejas, y medí las raciones de hidrato de carbono aproximadamente. El bote de lentejas de 400 gr. tenía casi una ración de hidratos de carbono (8 gr) a los 100 gr, por lo que van casi 4 raciones, más casi 4 raciones de patatas  y más dos zanahorias y una cebolla, vamos a decir que 8 raciones de hidratos de carbono (por los dos casis no estoy contando ni las zanahorias ni la cebolla) para todo el guiso completo; ya que el resto de ingredientes no tienen un valor significativo de hidratos de carbono.

Como somos dos en casa para mi es muy fácil esta forma de contar, ya que al servir el guiso dio para tres platos, así que sólo tengo que dividir el total de 8 raciones del guiso por 3; dando unas 3 raciones de hidratos de carbono por plato. Si fuéramos muchos los que comiéramos del mismo guiso probablemente sería mejor usar un vaso medidor, o calcular las raciones que caben por cazo.

El colorcillo ese tan insulso del caldo es por la falta de choricito y esas cositas ricas. ¡Son unas lentejas light para diabéticos güenos! (Y empáticos resignados compañeros diabéticos tipo 3) XD

Como mi objetivo es llegar a 5 raciones de hidratos de carbono me faltan 2 raciones, y ahora explico por qué eso de “la tonta de las chirimoyas”.

Comenzaron a gustarme las chirimoyas con 14 años o así, y con 15 años debuté, dejando de comer entre otras frutas uvas, higos y chirimoyas, creyéndolas prohibidas por su alto contenido en hidratos de carbono. Sin embargo el otro día me dije, “voy a comprar chirimoyas, y me las como aunque sea a plazos”. Según los apuntes en los que vienen referencias de los hidratos de carbono por cada alimento, 50 gr de chirimoya equivalen a una ración de hidratos de carbono. Pero según los apuntes, el peso de los alimentos es pelado y preparado… ¿están contando entonces esas pepitas que parecen piedras y deben pesar una barbaridad? No lo sé, pero hoy he hecho el experimento:

He cogido una chirimoya enorme, que pesaba 520 gr.

Pero por grande que sea, ¡imposible que esto sean 10 raciones de hidratos de carbono! De todos modos, tampoco me la iba a comer entera. Así que la partí, reservando una mitad (que me acabo de comer para merendar).

340 gr de chirimoya, de los cuales se ve que me comí 248 gr porque el resto era cáscara y pepitas.

Y aquí viene la cuestión. 250 gr (redondeando) de chirimoya, según los apuntes son 5 raciones de hidratos de carbono.

Y bueno, mi intención este almuerzo era demostrar que los apuntes de raciones de hidrato de carbono no son exactos, sobre todo en cuanto a fruta se refiere, porque el contenido de hidratos de carbono en la fruta varía dependiendo de su maduración y otros factores.

Almuerzo: 3 raciones de lentejas + 5 hipotéticas raciones de chirimoya.

Como yo estimo que realmente no deben ser más de 3 raciones estoy próxima a las 5 raciones que quiero tomar en el almuerzo, y me pongo la insulina de siempre, 5 unidades. Eso sí, antes de almorzar salí a hacer recados con la bicicleta, y estoy en 64 de glucosa; así que me pongo la insulina con la comida ya empezada.

Resumen:

Almuerzo: 5 raciones. Razonamiento: 3 raciones de lentejas + 5 hipotéticas raciones de chirimoya, que yo creo que en realidad son 3 raciones. Me pondría insulina entonces para 6 raciones, pero teniendo en cuenta que estoy baja y acabo de hacer ejercicio físico voy a suponer que son 5 raciones.

Insulina: 6 unidades de insulina ultrarápida Humalog.

Prepandrial: 64 (y vengo de hacer ejercicio físico)

Postpandrial: 85

Conclusiones:

El ejercicio físico me despista un poco, ya que puede que la tendencia a bajar de mi glucemia fuera mayor (aunque no creo porque ya no tenía insulina rápida en el cuerpo), así que creo que efectivamente he comido 6 raciones de hidratos de carbono. Esto deja 3 raciones para la chirimoya de 340 gr (pepitas y cáscara incluida), y con una regla de tres sencilla deduzco que 113 gr de chirimoya es una ración de hidratos de carbono.

Así que ahora que he comprobado que puedo comer chirimoyas me acabo de merendar los 180 gr restantes; que según mis cálculos es una ración y media de hidratos de carbono. No obstante, como pienso comer chirimoyas por los 10 años que creí no poder tomarlas, iré reajustando y afinando los cálculos. :)


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