Entrenamiento para la bomba de insulina

20/05/2014

Hace años que mi equipo médico me sugirió pasar a la bomba de insulina. Sin embargo siempre he sido reacia a la idea de llevar un todo el día conectado a mí.

Sin embargo desde hace un par de años mi control deja mucho que desear. Mi hemoglobina subió a 9%, tengo hipoglucemia e hiperglucemias frecuentes, de 33 a 500 mg/dl en el mismo día. El mes pasado tuve tres hipoglucemias de 40 mg/dl y una de 30 mg/dl en el mismo día y sin síntomas… Vamos, una bomba de relojería.

Así que mejorar mi control y calidad de vida han pasado a ser la prioridad, si la bomba infusora de insulina es la solución, bien venida sea.

Así que hace un par de meses programamos la implantación de la bomba de insulina para mayo, en un plan exprés de tres semanas. A continuación os cuento en qué está consistiendo el entrenamiento:

Primera semana: entrenamiento

Calcular raciones de carbohidratos

Aprender a calcular las raciones de carbohidratos de cada comida es esencial para saber cuánta insulina rápida necesitamos. Con mi tratamiento con inyecciones múltiples de insulina (basal con Lantus y bolos con Humalog) también necesito contar los hidratos de carbono, sin embargo he aprendido un nuevo método que sea adapta mucho mejor a mi estilo de vida.

Yo estoy acostumbrada a pesar los alimentos mientras cocino, como quizás hayáis podido ver en otras entradas del blog. Una de las mayores desventajas de este sistema es que cuando como algo que no he cocinado, no tengo la menor idea de cuántas raciones de hidratos de carbono estoy comiendo. Para mi medir a ojo era muy difícil calcular los hidratos de carbono de una comida, y aunque siempre hay un margen de error, el ojo entrenado puede llegar a ser bastante preciso.

Así que los primeros días los dedicamos a medir hidratos de carbono a ojo, utilizando referencias como medio plato, un plato, un cazo, medio cazo etc. Algunos alimentos hay que pesarlos, y siempre hay que mirar las etiquetas; pero cuando esto no es posible un ojo bien entrenado nos puede librar de una hipo o hiperglucemia.

Perfiles, perfiles y más perfiles

La bomba de insulina facilita el control de la diabetes, y el equipo del Hospital de Día de Virgen del Rocío está formado por excelente profesionales, pero una tiene que poner de su parte (y mucho). Crear perfiles exhaustivos ha sido mi principal tarea. Calcular carbohidratos, bolos, pincharme el dedo y anotarlo todo todo ha sido la clave de la primera semana. Así proporciono los datos necesarios para que el equipo sanitario pueda valorar cómo me manejo y obtener los datos para configurar la bomba de insulina (basal, resistencia a la insulina y si esta varía a lo largo del día, ratio insulina / carbohidratos).

La plantilla para apuntar los perfiles que me han proporcionado es excelente, y muy similar a la que genera la app mySugr, diseñada por y para personas con diabetes tipo 1 y de la que os hablaré en otro post (después de haber probado bastantes soy absolutamente fan de mySugr).

 

Manejo de la bomba de insulina

 

Aprender a manejar la bomba de insulina no es en absoluto tan complicado como parece, pero hay que estudiar y ponerse las pilas (literalmente). Tres tipos de bolus (normal, dual y cuadrado), el modo Wizard, basares temporales… al principio es abrumador, pero poco a poco, pasito a pasito, se puede.

Pasar de un tratamiento con múltiples inyecciones de insulina a la bomba infusora de insulina no es exactamente empezar de cero, aunque hay que introducir bastantes cambios, se minimizan algunos problemas pero se crean nuevas alertas. Ha sido una semana de cambio y de mucho estudiar. ;)

El viernes de la primera semana preparamos la bomba, aunque sin insulina, y me coloqué una cánula. Durante el fin de semana llevé la bomba conectada (aunque no funcionando) para irme acostumbrando y perderle el miedo.

Y por fin ya el domingo al medio día reduje la insulina lenta un 25% y me salté las 6 unidades de lenta de la noche, para llegar el lunes sin lenta (o con muy poquita) y conectarme, ahora con insulina, la bomba.

Segunda semana: la hora de la verdad

El lunes me desperté en ayunas, con 140 (nada mal para no tener insulina). Claro que para cuando llegué al hospital ya estaba casi en 300.

Preparamos la bomba (quedo pendiente de grabar un cambio de cánula en una entrada), y me fui a desayunar. Desayuno y bolo corrector, aun así seguía bastante alta después del desayuno. Yo no estaba especialmente preocupada, porque me cuesta bajar las hiperglucemias de después del desayuno, y si me suplemento demasiado acabo en hipoglucemia. Podía notar algo más de tensión en mi educadora, que necesitaba que mi glucemia bajase aunque fuese un poquito como prueba de que la bomba de insulina estaba funcionando correctamente. Al final así fue, con la hipoglucemia que ya había previsto de regalo, aunque sorprendentemente leve.

Durante la primera semana de bomba de insulina esta no ha tenido activada ninguna función especial. Con sólo una basal de 0,8 (esto es, 0,8 unidades de insulina a la hora, durante todo el día). Me he estado manejando con bolos normales e insulinas basales temporales. Y bueno, perfiles y más perfiles que proporcionen datos para calcular resistencia a la insulina, ratio insulina / carbohidratos y si necesito modificar la basal a lo largo del día.

Así que este segunda semana es para irme acostumbrando, seguir recogiendo datos, y experimentar (con moderación), anotar dudas y cometer tantos errores como sea posible ahora que cuento con el apoyo de un equipo sanitario excepcional. Pero la verdad es que me han surgido pocas preguntas, y no he cometido apenas errores… al contrario, la formación de la semana previa me ha ayudado a medir mejor los hidratos de carbono.

La verdad es que todo ha ido bastante bien. Lo peor, la inseguridad a la hora de cambiar la cánula y el miedo a un cuatro de cetoacidosis… Por eso durante la segunda semana he visitado regularmente al equipo médico, realizado los cambios de cánula con ellas, y repasando todo lo aprendido… en un tiempo record.

Tercera semana: independencia

Ayer comenzó la tercera y última semana de este programa exprés de implantación de bomba de insulina. Volví a realizar un cambio de cánula, ya el tercero y comienzo a ganar soltura.

El equipo me ha ayudado a configurar la función Wizard de la bomba, que me sugiere cuánta insulina necesito en base a los datos que hemos estado recogiendo durante las últimas semanas y que hemos introducido en la bomba. No estoy 100% convencida de que los valores introducidos en el Wizard sean los adecuados, pero aun estamos en un periodo de ensayo error.

Ya he utilizado un par de bolos duales en comidas con un alto contenido en grasas… ¡y es genial! Aún tengo mucho que aprender. Tengo que volver a mi estilo de vida frenético. Tengo que retomar el ejercicio físico progresivamente y con mucha precaución.

Ya os iré contando. Por ahora la valoración de mi tratamiento con bomba infusora de insulina es 100% positivo.

 


Hipoglucemia nocturna, ¿por qué?

07/02/2014

Anoche me puse la insulina lenta a las 22:30, con una glucemia de 112 mg. Para mi sorpresa, una hora y media más tarde, a las 00:00 tenía 50 mg.

Tomé 2 unidades de hidratos de carbono, pensando en ponerme en 150 mg, pero luego tomé otras dos unidades. No sabría explicar 100% por qué tomé tantos hidratos, creo que pensé que era rara esa hipoglucemia y preferí prevenir. Me miré al poco y estaba en 100 mg, así que volví a dormir.

Si todo hubiera acabado ahí, pensaría que se trataba de una hipoglucemia normal. Pero en torno a las 5 de la mañana bajó otra vez a 60 mg, y volví a tomar dos unidades de hidratos de carbono. Me he despertado a las 8 de la mañana con 102 mg.

Así que resumiendo, me acuesto con 112 mg, y me despierto con 102 mg, pero entre medias he tenido dos hipoglucemias y 6 unidades de hidratos de carbono.

OnTrack Diabetes Logbook

¿Qué ha pasado? 

La primera bajada pensé que se debía a que no tomé recena, aunque la glucemia tan baja me pareció sospechosa y por eso tomé más hidratos.

Estaba pensando que tiendo a tenerla baja después de la cena, y he pensado en hacer ajustes en la insulina. Pero 6 unidades son demasiadas. Así que para saber qué ha podido pasar, me tengo que preguntar ¿qué ha tenido mi día de extraordinario?. ¡Y bingo!

He estado resfriada, y ha estado haciendo un viento terrible, así que durante un par de semanas he tenido un estilo de vida bastante sedentario. Ayer fue el primer día en al menos dos semanas que cogía la bicicleta. Es decir, primer ejercicio medio en un buen tiempo.

9:30 :: 15 minutos para ir al trabajo.

13:30 ::  20 minutos (cuesta arriba) para volver del trabajo.

14:30 :: 10 minutos para ir al centro de la ciudad.

17:00 :: 15 minutos (cuesta arriba) para volver del centro.

Como quien no quiere la cosa, una hora en bicicleta. Ahí está la explicación de la bajada. No sé si tendrá algo que ver con la subida al medio día, por ahora lo dejo ahí.

¿Se volverá a repetir?

Sí, y no. No es tan sencillo.

Sí, porque si dejo de hacer ejercicio y vuelvo a coger la bicicleta, esa noche es probable que tenga bajadas y se repita lo que me pasó anoche.

No, porque si continúo cogiendo la bicicleta, mi cuerpo se irá acostumbrando y ya no será un hecho extraordinario, sino parte de mi rutina. Quizás tenga que disminuir mínimamente la insulina rápida de la cena y quizás la lenta de la noche también, todo irá en función de la actividad física que realice, pero no necesariamente.

El primer día que salí a correr tuve una hipoglucemia nocturna bastante grande. Así que al día siguiente eliminé completamente la insulina nocturna, con un resultado perfecto, ni hipo ni hiper. Continué corriendo regularmente, y a los pocos días volví a necesitar la lenta de la noche. Los misterios de la diabetes. 

¿Alguien puede aportar una explicación más científica? ¿Alguna experiencia similar?


Hipoglucemia nocturna: que NO hacer

16/01/2014

Anoche me desperté empapada en sudor y desorientada. Como un autómata me miré el azúcar y comprobé que tenía 40, que es baja, pero no tan baja para lo mal que me encontraba, y he aquí el primero de mis errores al que llamaré (1) síntomas extremos.

Así que miro a mi alrededor intentando localizar un zumo, y aunque tengo uno siempre a mano en el bolso decidí que ese zumo no era pasa esa ocasión y dirigí escaleras abajo a la cocina. Este es el segundo de mis errores, al que llamaré (2) kit de bajadas nocturnas.

Mientras bajo pienso qué hora es, cuándo fue la última puesta de insulina y qué cené… intentando calcular cuántos hidratos debería tomar, pero me temo que ya es demasiado tarde. Estoy medio zombi en la cocina, con un litro de zumo de naranja y un vaso, dispuesta a hartarme de hidratos de carbono. Y he aquí el tercer error, al que llamaré (3) calcular hidratos en modo zombi.

Y así es como se pasa de una desagradable hipoglucemia de 40, a un bonito despertar con 276.

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(1) Síntomas extremos

Algunas hipoglucemias vienen más suavemente que otras. Afortunadamente no me despierto muy a menudo empapada en sudor, desorientada, con nauseas y taquicardia; pero cuándo lo hago como anoche tengo cierta tendencia (cada vez más controlada) al pánico.

(2) Kit de bajadas nocturnas

Para mi la solución es tener a mano un buen kit de hipoglucemia nocturna, que me permite reaccionar rápidamente y no me da mucho margen para tomar decisiones erróneas, ya que las tomé previamente.

(3) Calcular hidratos en modo zombi

Para mi este es el paso a evitar. Si entro en la cocina estoy perdida.

Yo estoy acostumbrada a zumitos individuales de 2 unidades de hidratos de carbono. Llevo años tomándolos, no tengo que medir cuántos hidratos de carbono estoy tomando, porque ya lo sé.

En una hipoglucemia normal puedo bajar a la cocina, coger el brick de zumo, leer la etiqueta, y servirme a ojo en un vaso de tamaño medio; pero en una hipoglucemia de esas de “síntomas extremos” cojo el vaso más grande que encuentro, y lo vacío no una sino dos veces, y vuelta a la cama a dormir como un angelito.

¿Cómo tratáis vosotros las hipoglucemias nocturnas? ¿Qué errores cometéis frecuentemente?


Controles de 23.01.2012 a 31.01.2012

06/02/2012

Reduciendo la insulina lenta (Lantus) a mi nueva rutina de ejercicio físico diario y minimizar las hipoglucemias.

¿Qué pasa si dejo de hacer ejercicio físico dos días? ¡Pues hiperglucemias y volver a subir la dosis de insulina lenta! Así que es mejor ser constantes. ;) ¡Por ahora lo estoy siendo y noto los beneficios!


Controlando la glucemia en el ejercicio físico IV

16/06/2011

El pasado 13 de junio decidí salir a patinar, a la misma hora del post anterior, las 8:00 PM; para que las condiciones fuesen las mismas… ¡No hay dos días iguales! Y a veces –casi siempre– es difícil establecer un patrón. No desisto, toda información es útil, y cada vez conozco mejor mi diabetes.

Antes de hacer ejercicio físico, al igual que antes de conducir me miro la glucosa. Siempre me controlo el azúcar antes de conducir.

85 mg/dL, me parece un poco baja, demasiado próximo a una posible hipoglucemia, así que me tomo un yogur (6,6 gr de hidratos de carbono), prácticamente segura de que la glucemia se mantendría o subiría un poquito.

15 minutos después de la ingesta me vuelvo a hacer un control. Para mi sorpresa 81 mg/dL. ¡Vaya!

Así que me tomo un zumito, mi eterno aliado de 24,6 gr de hidratos de carbono de absorción rápida. A los 15 minutos estoy en 135 gr/dL.

Pienso que debería haberme tomado sólo medio zumo, que con unos 12 gr de hidratos de carbono habría sido suficiente. Pero la verdad es que la hipoglucemia ya me estaba retrasando media hora. No quería perder más el tiempo, y temía que si me tomaba sólo medio zumo al controlarme siguiese estando baja, porque entonces habría tenido que cancelar el ejercicio.

Y una vez más sin suplemento de insulina, esta vez por motivos diferentes. No me pareció correcto inyectarme… quizás fue una reacción un poco irracional, cierto miedo a la hipoglucemia… pero si acababa de tener 81 gr/dL y me había tomado un zumo para subir la glucemia, ¿cómo me iba a poner ahora dos unidades de insulina rápida! Además, tenía previsto que el ejercicio esta vez fuese algo más largo.

Después de todo a las 8:00 PM comencé a patinar, –copio estadísticas de My Track para Android–, durante 30 minutos recorrí 5 km, a una velocidad promedio de 10 km/hora. A un ritmo normal en patines, que por cierto el perro apenas podía seguir ;)

Tras el ejercicio 199 gr/dL. Como esta glucemia es justo antes de la cena, y acabo de hacer ejercicio físico no me pongo suplemento, sólo 4 unidades de Humalog en la cena (bastante ligera por cierto) y listo.

Hoy quiero volver a ir a patinar… a ver que sucede :)


Controlando la glucemia en el ejercicio físico III

08/06/2011

Ayer salí a hacer ejercicio físico, tal como anuncié en el twitter de Histria 1857557 con 135 mg/dL, y sin extra de insulina.

Salí a correr sobre las 8:00 PM. El efecto de la insulina rápida del almuerzo ya había pasado, y de lenta no debía tener demasiado porque me la estoy poniendo en una única puesta a las 11:00 PM; y ahí está la clave de mi empecinamiento en creer que no necesito insulina para salir a correr, pero vamos por partes.

Al hacer ejercicio por las mañanas, antes de desayunar, ya había quedado claro que necesito un suplemento de insulina rápida, , por diferentes motivos que ya comentamos en el post anterior. Pero, ¿y por la tarde?. Me avenuro a salir a correr sin extra de insulina…

y tras 20 minutos éste es el resultado…

La conclusión es que necesito al menos 3 unidades de insulina rápida –Humalog– antes de realizar ejercicio, partiendo de la base de que no voy a ahcer ejerecicio justo después de una puesta de insulina/comer.

Sin embargo antes no necesitaba este suplemento de insulina. Recuerdo ir al gimnasio en ayunas con 80 mg/dL aprox. y una hora después continuar con una glucemia muy similar, el riesgo por aquel entonces era la hipoglucemia, no la hiperglucemia.

¿Por qué? Deduzco que por la variación de la insulina lenta. Por aquel enconces creo que aun no me ponía Lantus, sino otra insulina lenta cuyo nombre ya ni recuerdo; y lo que es seguro es que hacía dos puestas: una en el almuerzo y otra antes de dormir, porque con una sola no me alcanzaba. Sin embargo solía tener el problema de que se me solapase el efecto de ambas puestas de insulina, y tenía bastantes bajadas de azúcar. Recuerdo que no me aclaraba con la lenta… durante ese periodo comenzó a gestarse este proyecto, y a realizar las fotos que componen Acefalia.

Post relacionados:

2011/01/21/ Controlando glucemia en el ejercicio físico

2011/06/02/ Controlando la glucemia en el ejercicio físico II


Análisis 25.10.2010: Cuidado con el colesterol

10/11/2010

Estos últimos análisis han sido agridulces, nunca mejor dicho.

Recuerdo que en los primeros análisis que me hacía hace ya algunos años, todo –excepto la glucosa claro está– estaba dentro de sus valores. Poco a poco han empezado a aparecer más valores en negrita en los análisis. El hierro bajo, al que ya me he resignado, y ahora el colesterol apuntando. (No escribiré las maldiciones que estoy pensando!)

La HbA1C bien, mantengo el 7 y creo que la tendencia es mantenerlo e incluso bajarlo, aunque el endocrino me advierte de que ve muchas bajadas en los cuadernos de control, y cree que tiendo a ponerme demasiada humalog (rápida). Yo le digo que son hipoglucemias muy suaves, pero tiene razón, tengo que tener cuidado, no tiene sentido bajar la hemoglobina a base de hipoglucemias.

Le comento el cambio que realicé en el horario de la lantus, pasar de dos puestas una en la comida y otra antes de dormir a una sola en la comida, y me dice que he elegido una hora un poco rara para ponerme la lantus, pero que si me va bien, pues ahí se queda. Sin embargo le comento que me despierto muy frecuentemente con hiperglucemias, y que no soy capaz de establecer un patrón e identificar la causa. El endocrino me dice que la causa de las hiperglucemias puede ser muy diversa; la zona en la que me inyecto insulina, la velocidad de absorción de los hidratos de carbono de los diferentes alimentos, el estrés (del que tengo mucho últimamente)… Pero que definitivamente la insulina lenta me está durando 24 horas, y que no debo subir la dosis puesto que en ocasiones tengo hipoglucemias noctunas originadas por la lantus. En fin, este tema se queda un poco en el aire, sin una solución clara.

Y pasamos al colesterol. ¡Nunca me he preocupado por el colesterol! Porque lo he tenido bien, y porque no realizo ningún abuso o ni siquiera me gustan la mayoría de los alimentos que pueden elevar el colesterol. Pero claro está, puedo tener colesterol y punto, por sana que sea mi dieta. Aun está dentro de los valores establecidos como aceptables, pero para una persona con diabetes deben estar más bajos. Sigo con la misma dieta, cuidando algo más las grasas saturadas. El endocrino me dice que es normal que acabe tomando pastillas para regular el colesterol, y también la hipertensión, para tenerlas “ideales” digamos, y que ese momento suele llegar en la franja de los 30-40. Yo, precoz ya voy apuntando maneras con 25 años, y veo muy próxima la pastillita del colesterol junto a la del tiroides.

Como se suele decir, ¡qué se le va a hacer!  y todo lo malo sea eso.



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