Viajando con diabetes: conocer los edulcorantes naturales y artificiales.

18/06/2011

Si tienes diabetes –tipo I o tipo II– y vas a viajar a latinoamérica este artículo te ayudará a conocer algunos de los edulcorantes naturales y artificiales que se comercializan.

Stevia, Sabro, Splenda, azúcar light o azúcar de dieta eran las alternativas más comunes al azúcar durante mi estancia en Colombia, cuando pedía edulcorante o endulzante artificial.

Al principio no tenía ni idea de qué era cada producto, como tampoco me entendía el camarero cuando le pedía “sacarina” o “edulcorante”, así que sencillamente no tomaba azúcar, ni Stevia, ni Sabro, ni Splenada, ni azúcar light ni de dieta.

¡Qué complejo es el mundo de los edulcorantes alternativos al azúcar! Yo sólo había usado sacarina y aspartamo –en pastillas, líquido y polvo– y aunque conocía otros edulcorantes artificiales y naturales, sustituos del azúcar como fructosa, sucralosa, xilitol, sorbitol, ciclamato… no sabía demasiado acerca de ellos (excepto de la fructosa que la conoozco bien, y sé que aporta hidratos de carbono). Así que me tocó averiguar qué edulcorantes naturales y/o artificiales se comercializan en Colombia, y cuáles son aptos para diabéticos.

Sección de edulcorantes y endulzantes naturales y artificiales del Carrefour, Barranquilla, Colombia.

Stevia: La stevia o estevia es un edulcorante natural que endulza 250 veces más que el azúcar y es apto para diabéticos -según Wikipedia los glucósidos de esta especie, que son los que aportan el sabor, no afectan la concentración de glucosa en sangre-. Yo la encontré de la marca Aldy Stevia. Se comercializa en un envase grande, para casa, de color verde; y en sobres de un gramo.

Sabro: Probablemente el más popular, se usa en Colombia tanto como aquí la sacarina. Es 100% aspartamo y por tanto también es apto para diabéticos.

Splenda: Hay varios tipos de Splenda. El que yo encontré está compuesto por Dextrosa 95,8%, Maltodextrina 3% y Sucralosa 1,2%, y como se lee en el sobrecito, puede ser consumido por diabéticos. Pero atención porque existen otras versiones de Splenda mezclado con azúcar y con azúcar moreno.

Azúcar light: ¿Azúcar light? Para mi son dos conceptos antagónicos… Asocio “light” con ausencia de azúcares, sin embargo “light” sólo indica la presencia de menos calorías de las habituales. Azúcar light sigue siendo un término confuso, pero no es más que azúcar mezclada con un edulcorante, generalmente estevia. Es decir, contiene azúcar, y por tanto no es apto para diabéticos.

En el aeropuerto de Barranquilla me pedí un tinto (café sólo), y Stevia (o cualquier otro, pero pedí Stevia como edulcorante artificial apto para diabéticos). Me dijeron que sí, tomé el sobrecito con la forma habitual de los edulcorantes (menos contenido y más compacto que el sobre de azúcar), vertí medio en mi café y… sólo me hizo falta un sorbo para saber que ese mejunje llevaba azúcar.


Azúcar de dieta: Me la ofrecieron otras tantas veces… algunas veces me daban Sabro, Stevia, otras marcas con sacarina, aspartamo, stevia o sucralosa; otras veces me daban azúcar mezclada con alguna de las anteriores.

Así que siempre que me ofrecían azúcar light o azúcar de dieta yo pedía saber el nombre de la marca.

En algunas ocasiones no tenían opciones al azúcar, y yo misma les proporcionaba un par de sobres de stevia y les pedía que lo emplearan en mi jugo, explicándoles que soy diabética y no debo tomar azúcar. ¡Y siempre fueron amabilísimos!


Un año usando la Cartera Frío

14/12/2010


Ver “Mantener fría la insulina”

La Cartera Frío es el sistema que suelo usar, tanto en la calle como en casa, para conservar la insulina a una temperatura óptima, y asegurarme de que no se echará a perder.

Ya llevo más de un año usando la Cartera Frío, y sólo puedo decir que ¡quiero otra más grande! (:

Es cierto que la cartera no es barata, pero para mi ha sido una inversión que sin duda vale la pena (y no, no me llevo comisión… lamentablemente XD). La verdad es que después de un año de traqueteo, dentro del bolso, mochila, en la playa y tras haberla pasado varias veces por la lavadora la funda exterior empieza a verse un poco vieja, pero enfriar, que es lo que importa, sigue enfriando perfectamente; y no he vuelto a tener un sólo problema con las insulinas a causa de un golpe de calor.

Al releer el primer post he corregido que no lo uso con Glucagón. Vi en MiDibaetes.cl que Marcelo lo usaba, y aunque con excepticismo porque es un medicamento que no quiero que se ponga malo bajo ningún concepto (imaginaos una situación de urgencia en la que necesitamos el glucagón y que éste no funcione correctamente…) confíe en el criterio de Marcelo y lo he transportado algunas veces en la Cartera Frío, y la verdad es que parece que conservaba bien su temperatura.

La cartera sigue enfriando bien. Sin embargo ahora puedo dejarla sumergida horas (una vez se me olvidó y la deje toda la noche en un vaso con agua), y su volumen máximo es inferior al de antes ya que caben sin problemas las dos plumas. ¿Esto quiere decir que probablemente la Cartera Frío acabe perdiendo su efecto?. La web oficial dice que debe durar de 12 a 18 por lo menos, e incluso más tiempo; y que no obstante “no dejará de funcionar de un día para otro, sino que tardará más en activarse”; lo importante, que los cristalitos que contiene tomen forma de gel.

Ah, y no he tenido problemas en el aeropuerto. Me han revisado las placas de hielo pero nunca la Cartera Frío. Aunque es imprescindible llevar el “informe médico para viajar con insulinas” para garantizar que nos dejarán pasar sin problemas.

Y ya os digo que, si bien la que tengo es muy cómoda para llevarla en el bolso, no descarto comprarme otra más grande para los viajes. Las placas de hielo van bien pero tienen algunos inconvenientes, sobre todo para mi que soy una despistada. Si viajo en hostales o albergues no puedo disponer de un congelador con comodidad a veces he olvidado la cartera en la nevera del hostal; o incluso no he podido congelarla de nuevo, o se me ha olvidado de primeras y me ha tocado improvisar con alimentos congelados del super…

Bueno, esto son un poco mis aventuras y divagaciones, pero creo que con una Cartera Frío grande no tendría estos problemas… lo mismo se la pido a los Reyes Magos…

Ver “Mantener fría la insulina”


Controles de 01.08.2010 a 10.08.2010

12/08/2010

Descontrol absoluto de vacaciones.

He intentado seguir el ritmo vacacional, es decir, el que marcan los amigos, la playa, el deporte, las tapitas, comer a las 16h hoy pescado y mañana un bocadillo, salir y tomar una copa o dos… y controlar las glucemias, como podéis ver sin demasiado éxito.

Ahora que lo pongo por escrito sé que suena del todo excesivo, pero tenía que intentarlo. No obstante, para explicar este cuadro de descompensación hay que sumar a la inestabilidad vacacional un par de plumas se pusieron malas del calor (y que con todo no detecté hasta que me puse un bolo corrector que no hizo efecto alguno) y una faringitis que aun acarreo… descompensación total.

Ayer encontré una solución que parece estar funcionando. Me estoy poniendo 7 unidades más diarias, y vuelvo a ponerme la Lantus dos veces, una después del almuerzo (retrasé la puesta para intentar que me cubriese algo la noche) y otra antes de acostarme; puesto que según los controles me parece evidente que la Lantus no me está llegando a la noche, de ahí esta increible tendencia a la subida. He subido 1 unidad de Humalog en el desayuno, 2 unidades de Lantus en la comida y 4 antes de dormir, así que la pauta es la siguiente:

Desayuno: 6 de Humalog

Comida: 6 de Humalog y 20 de Lantus

Cena: 6 de Humalog

Nocturna: 4 de Lantus

Como resultado a este cambio, por fin, hoy amanecí con 91. Veamos que tal sigue el día, si no se solapan las dos puestas de Lantus o tengo que modificar demasiado la Humalog, y cuánto tardo en poder volver a mi pauta anterior. Pasado mañana vuelvo de las vacaciones, así que esto parece el cuento de nunca acabar, en fin.


Informe médico para viajar con insulinas

11/05/2010

Para viajar en avión con las insulinas en el equipaje de mano es recomendable llevar un informe del médico, que justifique la necesidad de llevar a bordo insulinas, agujas, glucagón, etc. De este modo no deberíamos tener problemas en el control de seguridad, por muy estricto que fuera.

Por experiencia el personal del aeropuerto está acostumbrado, y la mayoría de las veces ni siquiera miran la insulina o el documento, pero en teoría es necesario. Yo casi siempre lo llevo e intento que la fecha sea relativamente reciente.

Así que aquí os dejo dos enlaces a GoogleDocs con el impreso que yo uso, en español y en inglés. Contienen el nombre, nacionalidad, dni, pasaporte, domicilio, tipo de diabetes y tratamiento (donde se detallan las insulinas y demás accesorios).

No olvideis personalizarlos (obvio, pero con las prisas del viaje al final siempre caigo en un despiste de esos), y pedirle a vuestro endocrino o médico de cabecera que os lo firme y selle.

Espero que os sea de utilidad, y si teneis algún modelo de informe mejor compartidlo! (:

Actualización (10 de diciembre de 2010)

He estado cogiendo varios vuelos este mes pasado (¡gracias Ryanair!) y quería actualizar un poco esta entrada con nuevas experiencias.

Curiosamente en el aeropuerto de Valencia me pararon en el control, no a causa de las insulinas, sino del pequeño bloque congelado para conservarlas en frío. Le mostré al personal de seguridad el informe y el documento de identidad y no tuve más problemas.

Respecto a la Cartera Frío, no he tenido ningún problema con ella en los aeropuertos, aunque es cierto que intento no llevarla llena de agua, sino un poco desinfladita, aunque supongo que no es necesario.


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