Cambio de equipo de infusión

03/06/2014

He grabado mi sexto cambio de equipo de infusión para compartirlo con todos vosotros; especialmente con aquellos que estáis sopesando los pros y contras de la bomba de insuina, aquellos que os preguntáis cómo funciona todo esto, aquellas que acabáis de empezar y como yo aun no os sentís del todo seguras, ¡y para los expertos que tienen años de experiencia y mil trucos que compartir!

El vídeo dura unos 20 minutos, que recogen de principio a fin el cambio del equipo de infusión. Generalmente tardo menos, pero con eso hablar a la cámara me he debido entretener.

Es sólo mi sexto cambio, así que soy toda una novata, pero poco a poco voy cogiendo soltura. ¡Al principio me temblaban las manos!

Aun estoy explorando que áreas son mejores para colocar la cánula, y esta vez he seguido el consejo que ayer dio una seguidora del blog, y me he colocado la cánula en el culete, donde tengo más grasa. Por ahora es super cómodo y no se siente nada. Ya os contaré si noto diferencia en la absorción de insulina. ¡Muchas gracias por el consejo!

Tras unas horas con la nueva cánula puedo decir que está funcionando sin problemas, ya que no hay hiperglucemia. Así que es hora de retirar la cánula antigua. Esta vez no me ha dolido tanto al despegarla, pero ha habido más sangrado. ¡No estaba preparada! La próxima vez tendré a mano algodón y alcohol.

¡Espero vuestros comentarios, preguntas y consejos!

 


Retirar la cánula antigua duele

23/05/2014

¡Qué pegamento más bueno tienen estas cánulas! Sé que a algunas personas se les despega la cánula y tienen que utilizar algún tipo de adhesivo adicional. No es mi caso. ¡Cómo duele retirar la cánula! Tanto que he pensado que quizás estaba haciendo algo más, así que he grabado el siguiente vídeo.

¿Cómo te retiras la cánula para que no duela?

Y, ¿cuándo te retiras la cánula? Yo espero cuatro horas después de haber colocado la nueva cánula, ya que en caso de que la nueva esté mal colocada puedo volver a la antigua provisionalmente. ¿Algún turquito más para compartir?


Rotar áreas de inyección ¿tienes un sistema?

22/05/2014

Todas acabamos teniendo nuestras manías y áreas preferidas para inyectar insulina, sin embargo, no rotar el área de inyección es un gran error. Por eso es muy importante tener un sistema para rotar el área de inyección… ¡y cumplirlo!. Yo tengo que reconocer que nunca he encontrado un sistema que me funcione para rotar con precisión. Simplemente cambiaba de zona tras haberme estado inyectando un par de días.

Con la bomba infusora de insulina parece un poco más sencillo seguir un sistema de rotación. Primero porque la colocación de la nueva cánula es casi un ritual, ya que insertar la cánula es más aparatoso que inyectarse insulina. Segundo porque es importante estar segura de que la cánula está en el lugar adecuado, y bien instalada para que la absorción de insulina sea regular, correcta, y no nos moleste la cánula. Tercero, porque la frecuencia es menor, únicamente cada tres días.

Aunque con multiples inyecciones utilizaba brazos, piernas, glúteos, espalda y abdomen; dependiendo del tipo de insulina y la actividad física antes y después de la puesta de insulina; con la bomba infusora me han recomendado que me restrinja a abdomen y baja espalda (chichilla); quizás también glúteos.

Así que esto es lo que me he propuesto. He impreso la siguiente imagen y la guardo con los recambios del equipo de infusión; así puedo ir tachando dónde me he colocado las últimas cánulas.

Areas inyección

Y va quedando así. ¿Que sistema usas tú?

foto11 copy

 


Entrenamiento para la bomba de insulina

20/05/2014

Hace años que mi equipo médico me sugirió pasar a la bomba de insulina. Sin embargo siempre he sido reacia a la idea de llevar un todo el día conectado a mí.

Sin embargo desde hace un par de años mi control deja mucho que desear. Mi hemoglobina subió a 9%, tengo hipoglucemia e hiperglucemias frecuentes, de 33 a 500 mg/dl en el mismo día. El mes pasado tuve tres hipoglucemias de 40 mg/dl y una de 30 mg/dl en el mismo día y sin síntomas… Vamos, una bomba de relojería.

Así que mejorar mi control y calidad de vida han pasado a ser la prioridad, si la bomba infusora de insulina es la solución, bien venida sea.

Así que hace un par de meses programamos la implantación de la bomba de insulina para mayo, en un plan exprés de tres semanas. A continuación os cuento en qué está consistiendo el entrenamiento:

Primera semana: entrenamiento

Calcular raciones de carbohidratos

Aprender a calcular las raciones de carbohidratos de cada comida es esencial para saber cuánta insulina rápida necesitamos. Con mi tratamiento con inyecciones múltiples de insulina (basal con Lantus y bolos con Humalog) también necesito contar los hidratos de carbono, sin embargo he aprendido un nuevo método que sea adapta mucho mejor a mi estilo de vida.

Yo estoy acostumbrada a pesar los alimentos mientras cocino, como quizás hayáis podido ver en otras entradas del blog. Una de las mayores desventajas de este sistema es que cuando como algo que no he cocinado, no tengo la menor idea de cuántas raciones de hidratos de carbono estoy comiendo. Para mi medir a ojo era muy difícil calcular los hidratos de carbono de una comida, y aunque siempre hay un margen de error, el ojo entrenado puede llegar a ser bastante preciso.

Así que los primeros días los dedicamos a medir hidratos de carbono a ojo, utilizando referencias como medio plato, un plato, un cazo, medio cazo etc. Algunos alimentos hay que pesarlos, y siempre hay que mirar las etiquetas; pero cuando esto no es posible un ojo bien entrenado nos puede librar de una hipo o hiperglucemia.

Perfiles, perfiles y más perfiles

La bomba de insulina facilita el control de la diabetes, y el equipo del Hospital de Día de Virgen del Rocío está formado por excelente profesionales, pero una tiene que poner de su parte (y mucho). Crear perfiles exhaustivos ha sido mi principal tarea. Calcular carbohidratos, bolos, pincharme el dedo y anotarlo todo todo ha sido la clave de la primera semana. Así proporciono los datos necesarios para que el equipo sanitario pueda valorar cómo me manejo y obtener los datos para configurar la bomba de insulina (basal, resistencia a la insulina y si esta varía a lo largo del día, ratio insulina / carbohidratos).

La plantilla para apuntar los perfiles que me han proporcionado es excelente, y muy similar a la que genera la app mySugr, diseñada por y para personas con diabetes tipo 1 y de la que os hablaré en otro post (después de haber probado bastantes soy absolutamente fan de mySugr).

 

Manejo de la bomba de insulina

 

Aprender a manejar la bomba de insulina no es en absoluto tan complicado como parece, pero hay que estudiar y ponerse las pilas (literalmente). Tres tipos de bolus (normal, dual y cuadrado), el modo Wizard, basares temporales… al principio es abrumador, pero poco a poco, pasito a pasito, se puede.

Pasar de un tratamiento con múltiples inyecciones de insulina a la bomba infusora de insulina no es exactamente empezar de cero, aunque hay que introducir bastantes cambios, se minimizan algunos problemas pero se crean nuevas alertas. Ha sido una semana de cambio y de mucho estudiar. ;)

El viernes de la primera semana preparamos la bomba, aunque sin insulina, y me coloqué una cánula. Durante el fin de semana llevé la bomba conectada (aunque no funcionando) para irme acostumbrando y perderle el miedo.

Y por fin ya el domingo al medio día reduje la insulina lenta un 25% y me salté las 6 unidades de lenta de la noche, para llegar el lunes sin lenta (o con muy poquita) y conectarme, ahora con insulina, la bomba.

Segunda semana: la hora de la verdad

El lunes me desperté en ayunas, con 140 (nada mal para no tener insulina). Claro que para cuando llegué al hospital ya estaba casi en 300.

Preparamos la bomba (quedo pendiente de grabar un cambio de cánula en una entrada), y me fui a desayunar. Desayuno y bolo corrector, aun así seguía bastante alta después del desayuno. Yo no estaba especialmente preocupada, porque me cuesta bajar las hiperglucemias de después del desayuno, y si me suplemento demasiado acabo en hipoglucemia. Podía notar algo más de tensión en mi educadora, que necesitaba que mi glucemia bajase aunque fuese un poquito como prueba de que la bomba de insulina estaba funcionando correctamente. Al final así fue, con la hipoglucemia que ya había previsto de regalo, aunque sorprendentemente leve.

Durante la primera semana de bomba de insulina esta no ha tenido activada ninguna función especial. Con sólo una basal de 0,8 (esto es, 0,8 unidades de insulina a la hora, durante todo el día). Me he estado manejando con bolos normales e insulinas basales temporales. Y bueno, perfiles y más perfiles que proporcionen datos para calcular resistencia a la insulina, ratio insulina / carbohidratos y si necesito modificar la basal a lo largo del día.

Así que este segunda semana es para irme acostumbrando, seguir recogiendo datos, y experimentar (con moderación), anotar dudas y cometer tantos errores como sea posible ahora que cuento con el apoyo de un equipo sanitario excepcional. Pero la verdad es que me han surgido pocas preguntas, y no he cometido apenas errores… al contrario, la formación de la semana previa me ha ayudado a medir mejor los hidratos de carbono.

La verdad es que todo ha ido bastante bien. Lo peor, la inseguridad a la hora de cambiar la cánula y el miedo a un cuatro de cetoacidosis… Por eso durante la segunda semana he visitado regularmente al equipo médico, realizado los cambios de cánula con ellas, y repasando todo lo aprendido… en un tiempo record.

Tercera semana: independencia

Ayer comenzó la tercera y última semana de este programa exprés de implantación de bomba de insulina. Volví a realizar un cambio de cánula, ya el tercero y comienzo a ganar soltura.

El equipo me ha ayudado a configurar la función Wizard de la bomba, que me sugiere cuánta insulina necesito en base a los datos que hemos estado recogiendo durante las últimas semanas y que hemos introducido en la bomba. No estoy 100% convencida de que los valores introducidos en el Wizard sean los adecuados, pero aun estamos en un periodo de ensayo error.

Ya he utilizado un par de bolos duales en comidas con un alto contenido en grasas… ¡y es genial! Aún tengo mucho que aprender. Tengo que volver a mi estilo de vida frenético. Tengo que retomar el ejercicio físico progresivamente y con mucha precaución.

Ya os iré contando. Por ahora la valoración de mi tratamiento con bomba infusora de insulina es 100% positivo.

 


Hipoglucemia nocturna, ¿por qué?

07/02/2014

Anoche me puse la insulina lenta a las 22:30, con una glucemia de 112 mg. Para mi sorpresa, una hora y media más tarde, a las 00:00 tenía 50 mg.

Tomé 2 unidades de hidratos de carbono, pensando en ponerme en 150 mg, pero luego tomé otras dos unidades. No sabría explicar 100% por qué tomé tantos hidratos, creo que pensé que era rara esa hipoglucemia y preferí prevenir. Me miré al poco y estaba en 100 mg, así que volví a dormir.

Si todo hubiera acabado ahí, pensaría que se trataba de una hipoglucemia normal. Pero en torno a las 5 de la mañana bajó otra vez a 60 mg, y volví a tomar dos unidades de hidratos de carbono. Me he despertado a las 8 de la mañana con 102 mg.

Así que resumiendo, me acuesto con 112 mg, y me despierto con 102 mg, pero entre medias he tenido dos hipoglucemias y 6 unidades de hidratos de carbono.

OnTrack Diabetes Logbook

¿Qué ha pasado? 

La primera bajada pensé que se debía a que no tomé recena, aunque la glucemia tan baja me pareció sospechosa y por eso tomé más hidratos.

Estaba pensando que tiendo a tenerla baja después de la cena, y he pensado en hacer ajustes en la insulina. Pero 6 unidades son demasiadas. Así que para saber qué ha podido pasar, me tengo que preguntar ¿qué ha tenido mi día de extraordinario?. ¡Y bingo!

He estado resfriada, y ha estado haciendo un viento terrible, así que durante un par de semanas he tenido un estilo de vida bastante sedentario. Ayer fue el primer día en al menos dos semanas que cogía la bicicleta. Es decir, primer ejercicio medio en un buen tiempo.

9:30 :: 15 minutos para ir al trabajo.

13:30 ::  20 minutos (cuesta arriba) para volver del trabajo.

14:30 :: 10 minutos para ir al centro de la ciudad.

17:00 :: 15 minutos (cuesta arriba) para volver del centro.

Como quien no quiere la cosa, una hora en bicicleta. Ahí está la explicación de la bajada. No sé si tendrá algo que ver con la subida al medio día, por ahora lo dejo ahí.

¿Se volverá a repetir?

Sí, y no. No es tan sencillo.

Sí, porque si dejo de hacer ejercicio y vuelvo a coger la bicicleta, esa noche es probable que tenga bajadas y se repita lo que me pasó anoche.

No, porque si continúo cogiendo la bicicleta, mi cuerpo se irá acostumbrando y ya no será un hecho extraordinario, sino parte de mi rutina. Quizás tenga que disminuir mínimamente la insulina rápida de la cena y quizás la lenta de la noche también, todo irá en función de la actividad física que realice, pero no necesariamente.

El primer día que salí a correr tuve una hipoglucemia nocturna bastante grande. Así que al día siguiente eliminé completamente la insulina nocturna, con un resultado perfecto, ni hipo ni hiper. Continué corriendo regularmente, y a los pocos días volví a necesitar la lenta de la noche. Los misterios de la diabetes. 

¿Alguien puede aportar una explicación más científica? ¿Alguna experiencia similar?


Cocinar calculando hidratos de carbono

06/02/2014

Calcular los hidratos de carbono en la comida puede ser una de las tareas más difíciles de realizar con éxito en el control de la diabetes. Sin embargo, es imprescindible saber cuántos hidratos de carbono vamos a ingerir para ajustar la dosis de insulina.

Cocinar y a la vez contar hidratos puede ser difícil, sobretodo si no tenéis un sistema que os funcione. Así que voy a compartir el mío, por si os puede servir de referencia, ¡y me encantaría saber cómo lo hacéis vosotros!.

Mientras se cocina sólo es necesario un peso de cocina, libreta y bolígrafo. ¿No es tan difícil verdad? Más tarde haremos las cuentas, y necesitaremos una tabla con las referencias de hidratos de carbono en los alimentos y también una calculadora para hacer las cuentas, pero por ahora nos olvidamos de eso para que no nos moleste al cocinar.

Anoche preparé lentejas, ensalada y hummus; así que vamos a ver cómo lo hice para estos tres platos.

Lentejas

Pues lo primero, pongo la olla en el fuego con agua. Cojo las lentejas, y en vez de echarlas directamente a la olla, las peso primero. Estoy usando 81 gramos de lentejas, 80 para redondear.

Lentejas: 80 gr. Anoto esto mismo en un papel, y a la olla con las lentejas.

2014-02-05 18.10.3180 gramos de lentejas.

Ahora las patatas. Selecciono las patatas que quiero echar, las pelo y las peso. 280 gramos de patatas. Las corto, a la olla con ellas, y apunto

Patatas: 280 gr.

2014-02-05 18.14.27

Lo mismo con las zanahorias.

Zanahorias: 150 gr

2014-02-05 18.17.46

Espinacas: 215 gramos. ¡Anotado!

2014-02-05 18.27.44

230 gramos de cebolla a los que se me olvidó echarle una foto. Y laurel, pimentón, chorizo, tomate y sal que no peso porque apenas aportan hidratos de carbono.

2014-02-05 18.26.20

Hasta ahora todo normal. Lo único que hemos hecho es apuntar las cantidades de comida que hemos añadido a la olla. Y mientras se va cocinando, vamos a comenzar las matemáticas.

Por ahora tenemos:

lentejas: 80 gramos

patatas: 280 gramos

zanahorias: 155 gramos

cebolla: 230 gramos

espinacas: 200 gramos

Y ahora queremos saber cuántos hidratos de carbono hay en cada alimento.

Así que ahora voy a la lista, y veo que las lentejas tienen una unidad de hidratos de carbono a los 20 gramos, las patatas a los 50 gramos, las zanahorias y cebollas a los 150 gramos, y como las espinacas son congeladas, voy a leerlo en la etiqueta, que dice que es una unidad a los 200 gr.

2014-02-05 18.27.06

Así que la cuenta es la siguiente:

lentejas: 80 gramos / 20 gramos =

patatas: 280 gramos / 50 gramos =

zanahorias: 155 gramos / 150 gramos =

cebolla: 230 gramos / 150 gramos =

espinacas: 200 gramos / 200 gramos =

2014-02-05 18.31.41

Así que el guiso de lentejas tiene, en total, 13 unidades de hidratos de carbono.

Ahora viene la parte más complicada, que es repartir. Yo he pesado todo el guiso, que pesa 1,7 kg (bastante caldo).

Así que 1,7 kg son 13 unidades. Así que (1,7/13=) 130 gr del guiso de lentejas equivale a una unidad.

Así que cuando lo sirvo intento coger un poco de todo, caldo, lentejas, patatas, zanahorias, etc. para que la cuenta sea lo más exacta posible. Aun así, es aproximado en este caso.

Hummus

En el caso del hummus es más sencillo y exacto.

Zanahorias a la báscula, 100 gramos (apuntados)

2014-02-05 18.35.03

Reseteo la báscula, y añado apio (30 gramos apuntados)

2014-02-05 18.36.31

Y 100 gramos de hummus.2014-02-05 18.39.14 2014-02-05 18.39.38

Según los valores nutricionales, 100 gramos de hummus equivalen a una unidad de hidratos de carbono.

2014-02-05 18.40.47

 

Así que tenemos:

Zanahoria: 100 gr / 150 = 1 (más o menos)

Apio: 33 gr / 300 = 0 (se lo ponemos a la zanahoria para que llegue a una unidad)

Pimiento rojo: 70 / 300 = 0 (para completar la unidad de la zanahoria)

Hummus: 110/100 = 1

Así que un total de dos unidades. Esto, junto con una barriga de muesli (1 unidad) ha sido mi cena. Antes de cenar tenía 98, me he puesto 3 unidades, y dos horas después tenía 102.

También preparé una ensalada para el día siguiente, que sólo tiene una unidad, así que complementaré con un plátano (dos unidades).

2014-02-05 19.03.45

Y así se queda la cocina después de la sesión.

2014-02-05 19.10.19
He llegado a la conclusión de que es importante conservar las notas con el valor nutricional de la comida hasta que la acabemos (si congelo, pego el papel al tupper y apunto los hidratos de carbono). El motivo es tan sencillo como que luego no me acuerdo.

En el caso de las lentejas, por ejemplo, es útil saber que lentejas, zanahorias y patatas aportan todos los hidratos de carbono. Y que pocas patatas tienen mucho aporte. Por lo tanto si nos servimos una ración en la que caen todas las patatas, o ninguna deberemos tenerlo en cuenta.



Lantus: ¿mañana o noche? ¿una o dos veces al día?

24/01/2014

Tendría que revisar mi historial médico para recordar hace cuánto que uso Lantus. Lo que sí recuerdo claramente es que gané flexibilidad de horarios y disminuyó el riesgo de hipoglucemias.

Siempre he usado la Lantus en una sola dosis, antes de ir a dormir. Aunque en teoría la Lantus dura 24 horas, en la práctica no es así. Siempre he tenido tendencia a llegar un poco alta a la cena porque la Lantus ya se estaba agotando; por lo que me suplementada con un par de unidades de Humalog en la merienda.

Con esta pauta de insulinas he estado mejor y peor, pero nunca he sentido la necesidad de cambiar las insulinas… hasta hace poco. Hace ya más de un año que vivo en el Reino Unido, y para hacer el cuanto breve, los horarios de las comidas son absolutamente diferentes. Al principio me resistía y mantenía el horario español, pero hace ya tiempo que me he adaptado. Así que,  mientras que en España desayunaba sobre las 9, comía a las 3, y cenaba a las 10; en el Reino Unido desayuno a las 7, almuerzo a la 1 y ceno a las 7. Sin embargo seguía con la misma pauta de insulinas, y un control bastante malo. Supongo que no tiene mucho sentido, pero era un gran cambio y he tenido que sopesarlo.

Lamentablemente aun no tengo acceso a asistencia médica con un equipo especializado en diabetes, y el cambio de insulinas he tenido que realizarlo yo sola. Y así es como lo hice, y la lógica que seguí:

Mi situación previa al cambio de insulinas indicaba que la insulina no me estaba durando 24 horas, y que el suplemento de insulina rápida de la merienda no estaba siendo efectivo. No podía subir la dosis de Lantus de más de 20 unidades porque ya amanecía con leves hipoglucemias (en torno a 70, a veces menos, a veces más). El control iba bien hasta después del almuerzo, donde se me descontrolada por completo.

Así que pensé que necesitaba algo de insulina de acción retardada para cubrir las horas de la tarde. No estaba segura de la respuesta era mover toda la insulina a una única puesta por la mañana, o si acabaría provocando que me despertase con hiperglucemias. Otra opción era dividir la insulina en dos puestas, pero no estaba para nada segura acerca de qué porcentaje sería el adecuado para cada puesta, así que ante tanta incertidumbre decidí comenzar un cambio gradual. Comencé poco a poco, a reducir las unidades de Lantus de la noche y pasarlas al medio día (a las 12). Realizaba un cambio cada tres días, debido a la larga acción de la insulina, y para poder valorar bien los cambios en mi control. Fui restando unidades de las 20 de la noche a una nueva puesta al medio día, hasta que llegué a ponerme 14 unidades por la mañana y 4 por la noche. Cuando llegué a este punto conseguí no tener tendencia a hiperglucemia por la noche, ni hipoglicemia por la mañana.

Los cambios se verían así:

Día 1: 20 u. noche. Hiperglucemia por las tardes, hipoglucemia por las mañanas.

Día 2: 14 u. noche + 4 u. medio día

Día 4: Noto mejora, ¡no me lo puedo creer! Creo que debo continuar pasando unidades al medio día.

Día 5: 12 u. noche + 6 u. medio día.

Día 7: Sigo apuntando y estudiando mis controles, y estoy segura de que voy a pasar casi todas las unidades al medio día, pero quiero ir poco a poco, para minimizar el riesgo de hipoglucemias.

Día 8: 8 u. noche + 10 u. medio día

Día 11: 4 u. noche + 14 u. medio día.

Día 12: Estoy bien, pero quiero comprobar si podría eliminar la puesta de la noche.

Día 14: 2 u. noche + 16 u. medio día.

Día 17: Me he estado despertando con el azúcar alta, así que vuelvo a 4 u. noche + 14 u. medio día.

Como se nota que estoy acostumbrada a la pluma antigua (Lantus SoloStar) y me pongo las unidades de dos en dos. :)

Esa es mi pauta actual, 14 u. de Lantus al medio día y 4 u. en la cena. Con este cambio he solucionado la tendencia a hiperglucemias por la noche, y a hipoglucemias por la mañana, y poco a poco voy mejorando los controles. Cuando realizo actividad física muy intensa reduzco las 4 unidades de la cena a 2 unidades, para evitar hipoglucemias.

Posteriormente leí que si hay tendencia de hipos por la mañana o antes del almuerzo una opción es mover la puesta de Lantus al almuerzo. Además, las dosis pequeñas de Lantus duran menos tiempo, así que la tendencia a hiperglucemia antes de la puesta de Lantus se suele solucionar con un suplemento de rápida (que a mi no me estaba funcionando), o con dos puestas de Lantus (así que no iba para nada desencaminada). Sin embargo, no estaba para nada segura de qué porcentaje de insulina debía ponerme por la mañana y por la noche, así que tuve que ir probando y tardé más de dos semanas, en las que extremé las precauciones ante posibles hiperglucemias. Sin embargo, posteriormente leí que al dividir la puesta de Lantus, la mitad y un tercio de la dosis debe ser inyectada en la mañana, y el resto por la noche.

Imagino que más de uno se estará preguntando por qué no he ido al centro de salud a preguntar, o por qué no he hablado con mi endocrino. Pues ya me habría gustado. Por desgracia el personal sanitario que me está llevando la diabetes deja bastante que desear. Pero ya me estoy moviendo para conseguir una atención sanitaria de calidad. Mientras tanto dirijo mis preguntas al Dr. Ragnar Hanas a través del fantástico manual (en inglés) Type 1 Diabetes in children, adolescents and young adults.


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